Yoga Sūtras
Aforismos
sobre Yoga de Patañjali
Samādhi Pāda
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Pāda
Actualizado:
28/03/09
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tatra śabdārtha-jñāna-vikalpaiḥ
saṃkīrṇā savitarkā samāpattiḥ ||42||
tatra śabdārtha-jñāna-vikalpaiḥ saṅkīrṇā
savitarkā samāpattiḥ ||42||
śabdārtha-jñāna-vikalpaiḥ
saṃkīrṇā sa-vitarkā // 42 //
ahora, en savitarkā
samāpatti, se mezclan los vikalpas del sonido con
que se representa el objeto, de su razón de ser y de la comprensión que produce
tatra
en ese instante,
samāpattiḥ
en la identificación completa
savitarkā
con asociaciones verbales,
saṃkīrṇā
se mezclan
śabda-artha-jñāna-vikalpaiḥ
las construcciones mentales de sonido, significado y comprensión
|
Vyaas Houston |
Ahí
(en tal caso), el samāpatti–la
fusión cognitiva que es savitarkā–con
pensamiento, se mezcla con palabras, significado, conocimiento y
conceptualización |
|
Georg Feuerstein |
[Cuando]
el conocimiento conceptual, [basado en] palabras, [esta presente] en éste
[estado extático de coincidencia entre sujeto y objeto], [se denomina]
“coincidencia entremezclada con reflexión” |
|
Christopher Chapple y Yogi Ananda
Viraj |
La
unidad savitarkā es la
entremezcla de conceptualización por palabra, propósito y conocimiento |
|
P. V.
Karambelkar |
En eso (en el sūtra o en samāpatti) savitarkā (samāpatti)
(es aquello que es) una mezcla de los vikalpas
de palabras, (sus) significados (y) (su) conocimiento, creando confusión (en
la percepción o comprensión) |
|
James
Haughton Woods |
De
[estos estados equilibrados] el estado equilibrado con deliberación es
confuso a causa de las relaciones de predicado entre palabras, objetos e
ideas |
|
Pandit
Usharbudh Arya |
Entre
ellos, el que se halla entremezclado con alternancias y cogniciones
imaginarias de palabra, de objeto significado como sentido y de conocimiento
se denomina vitarkā-acompañado de samāpatti |
|
Fernando Tola y Carmen Dragonetti |
Ahí
(tatra) (existen) la samāpatti con análisis de objetos
toscos (sa-vitarka), mezclada con palabras (śabda),
sentido (artha), conocimiento (jñāna) y vikalpas |
Vocabulario
tatra: (indecl)
ahí, en aquello, en eso, allí, en ese caso, en esa ocasión, de acuerdo a algo.
śabda-:
lenguaje,
discurso, palabra, voz, sonido, tono.
artha-: intención, propósito, significado, sentido; 1) el significado, el sentido, la "presencia" mental de aquello a que la palabra se
refiere, es decir, objeto de los sentidos estimado, juzgado, repensado y
conceptualizado por el sujeto; 2) a fin de, en orden a; razón de ser, propósito
o intención del objeto; fin, meta, objetivo.
jñāna-: 1)
conocimiento, comprensión, experiencia; 2) intuición; 3) gnosis; 4) estado en
que se conoce algo.
vikalpa (vikalpaiḥ):
(m, ins, pl) con conceptualizaciones; mediante
construcciones mentales; 1) a través de las dicotomías creadas por constancias
perceptuales.
saṃkīrṇā: (f, nom, sg)
combinado, mezclado, superimpuesto, confundido.
savitarkā: (f, nom, sg)
acompañado de conjeturas, con asociaciones verbales, con discriminación, con pensamiento.
samāpatti (samāpattiḥ): (f, nom, sg)
coincidencia, unidad, fusión, reunión; 1) identificación completa, fusión o coincidencia; 2) término que describe la técnica o proceso
subyacente a la interiorización completa (samādhi) como un "teñimiento" o coloración de la
mente por el objeto de concentración, el conocedor o el proceso mismo de conocimiento,
una vez que los procesos mentales han sido destruidos, es decir, el hecho de que la conciencia se absorbe en
el objeto o, en otros términos, que el objeto se apodera o invade todo el campo
de la conciencia.
Vyāsa —
Yoga-Bhāṣya (s. V.)
tad
yathā gaur iti śabdo gaur ity artho gaur iti jñānam ity avibhāgena
vibhaktānām api grahaṇaṃ dṛṣṭam |
Vemos, por ejemplo, que aunque el sonido "vaca", el objeto
"vaca" y el concepto "vaca" son cosas distintas, el proceso
de conocimiento se produce sin distinguir entre ellas.
vibhajyamānāś
cānye śabda-dharmā anye’rtha-dharmā anye jñāna-dharmā
ity eteṣāṃ vibhaktaḥ panthāḥ |
Pues, cuando se las diferencia, las palabras, los objetos y
los conceptos tienen propiedades distintas. Por tanto, los niveles de
existencia (panthāḥ) son distintos.
tatra
samāpannasya yogino yo gavādy-arthaḥ samādhi-prajñāyāṃ
samārūḍhaḥ sa cec chabdārtha-jñāna-vikalpānuviddha
upāvartate sā saṃkīrṇā samāpattiḥ
savitarkety ucyate ||42||
Cuando un yogui medita sobre un objeto, tal como una vaca,
si éste surge en su samāpatti y se manifiesta como una construcción mental compuesta de
sonido, contenido u objeto y concepto, este confuso estado de identificación
completa se denomina savitarka (con reflexión).
—Los tres componentes o
"niveles", del conocimiento, según el vedānta, son: (i) śabda, que
es el conocimiento puramente verbal o sonoro de la palabra; es la intuición
sonora; (ii) artha, es
el conocimiento del contenido objetivo de ese término; es el conocimiento de la
representación; (iii) jñāna, es
el conocimiento conceptual de ese término; el concepto. Ordinariamente, estos
tres niveles de conocimiento van unidos, de modo que no podemos comprender un
término sonoro sin que la memoria no le añada una representación objetiva y el
correspondiente concepto universal. Tampoco podemos ver una representación sin
añadirle el término verbal y el concepto correspondiente. Y, por último, cuando
comprendemos un objeto, también le añadimos un nombre y una representación
objetiva en la mayoría de los casos, excepto cuando se trata de ideas. Cuando
el yogui alcanza un samāpatti, o
conocimiento en samādhi, en
el que estos niveles de conocimiento no se desglosan y distinguen
suficientemente, estamos ante un samāpatti savitarka o savikalpa, es
decir, con objeto denso o construcción mental. Este conocimiento savitarka o savikalpa es un conocimiento ilusorio,
no real. Aunque creemos ver objetos singulares y concretos, lo único que vemos
son objetos densos (vitarka),
representaciones, que solo son construcciones mentales (vikalpa), producto de la confusión y
sobreimposición de los tres niveles de conocimiento ya citados: śabda, artha y jñāna (Ballesteros Arránz, Ernesto
"Yogasutras de Patañjali").
—El estado de samādhi en el que la mente parece
volverse una con el objeto, junto con su nombre y concepto, es la etapa más
baja de samādhi, denominada savitarka; se trata del estado inferior porque el objeto grosero no
se muestra ante la mente en su auténtica realidad, sino solo en la forma
ilusoria y falsa en que se muestra en la vida corriente, asociada a su nombre y
concepto. Este estado no difiere de los estados conceptuales ordinarios, en los
cuales el objeto concreto no solo se asocia con los conceptos y sus nombres,
sino también con otros conceptos y sus distintas relaciones; de esta forma, una
vaca no solo se mostrará ante la mente con su concepto y nombre, sino también
con otras relaciones y pensamientos asociados a la vaca, como por ejemplo: “esto
es una vaca, pertenece a este o a aquel, tiene mucho pelo, etc”. Este estado es
por tanto la primera etapa del samādhi, en el cual la mente no se ha
establecido con firmeza y aún no ha ido más allá de la conciencia ordinaria (Dasgupta, Surendranath “Yoga as Philosophy
and Religion”, pag. 119-121).
—En este sūtra no se
esta definiendo la samāpatti con vitarka; simplemente indica una serie
de elementos que se dan en la samāpatti con vitarka (śabda, artha, jñāna y vikalpa),
que acompañan la operación analítica que constituye el vitarka. La mente se ha concentrado en
un objeto denso. Sus procesos han sido destruidos, con excepción del proceso
perceptivo intenso y de la smṛti-atención.
La mente esta absorbida en el objeto de su concentración. El objeto invade por
completo todo el campo de la conciencia. En esta etapa de la concentración, la
mente esta llevando a cabo una actividad analítica y particularizante que va a
destacar todas las partes constitutivas y todas las peculiaridades toscas del
objeto denso. En el curso de esta concentración, la mente se maneja con palabras,
con las que designa al objeto y a sus partes y peculiaridades; desde luego,
comprende el sentido de estas palabras, no son palabras vacías y huecas; como
consecuencia, en esta samāpatti esta funcionando la smṛti-memoria (como condición
"sine qua non" para la utilización de la palabra). Además, existe en
la mente un conocimiento o proceso cognoscitivo en virtud del cual el sujeto
capta, aprehende, el objeto "como lo que es", lo
"comprende", sabe lo que es, teniendo conciencia, en forma mas o
menos amplia, de sus propiedades, usos, finalidad, posibilidades, etc.
Finalmente, tiene lugar un vikalpa (que
Patañjali no especifica). Este proceso mental consiste en atribuir
las diversas partes cuya presenciación va realizando la mente, al todo que
constituye el objeto; como si se tratara de cosas separadas que le
"pertenecen" al todo; como si esas partes no fuesen en realidad el
todo (Tola y Dragonetti, "Yogasutras de Patañjali").
—Como ocurre en todo acto de
atención se da espontáneamente en la mente durante la concentración yóguica una
operación mental en virtud de la cual el sujeto “hace presente” ante su
conciencia todas las partes constitutivas y todas las peculiaridades del objeto
sobre el cual se ha concentrado, sea cual sea la naturaleza de éste. Se trata de
una operación espontánea analítica y particularizante de la mente con relación
al objeto de la concentración. La mente va aprehendiendo gradualmente todo lo
que consituye e individualiza al objeto que tiene ante sí. Desde luego que la
referida operación analítica y particularizante puede también ser un acto
voluntariamente llevado a cabo con el fin de captar la esencia del objeto. Es
la operación de la mente denominada bhāvana, a la que se refiere Patañjali, en I.28, en caso de que la meditación tenga
como punto de apoyo al Señor o Dios. Patañjali
denomina vitarka o vicāra a esta operación, según se
trate respectivamente de un “objeto tosco” (cualquier objeto material externo)
o de un “objeto sutil” (imágenes mentales, ideas, sensaciones, emociones) sobre
el que se haya concentrado la mente. Esta actividad analítica y
particularizante de la mente comporta el manejo de palabras (śabda) con sentido, la función
todavía activa de la memoria (smṛti) —condición
“sine qua non” de la
utilización de las palabras— la presencia del objeto (artha), un acto cognoscitivo normal
(jñāna) en
virtud del cual el sujeto capta, aprehende un objeto como lo que es, y,
finalmente, la existencia aún de lo que Patañjali
designa como vikalpas, que
son las construcciones mentales que usualmente acompañan a toda percepción
normal (percepción savikalpa),
como son clase, nombre, identidad con uno mismo y diferencia de los otros (Tola
y Dragonetti, "La Filosofía Yoga").
—Cuando tiene lugar el proceso de identificación entre
objeto y sujeto con relación al objeto “denso” (sthūla)
—es decir, con respecto a algo visible— y se acompaña por las ideas (pratyaya) que surgen espontaneamente, a este tipo de énstasis se le
denomina técnicamente “coincidencia argumentativa”. Se ha explicado ya (I.17)
en qué consiste la “argumentación” (vitarka).
El hecho de que puedan surgir destellos de comprensión absoluta respecto del
objeto de concentración durante el énstasis denota el incompleto grado de
identificación logrado. Estas vivencias que aparecen se denominan
“argumentaciones” en analogía con el proceso ordinario de pensamiento, el cual
carece de la inmediatez y lucidez del estado anterior. No hay divagación de
pensamientos en samādhi, no hay vagas
conceptualizaciones, pero estas vivencias que se presentan constituyen actos
espontáneos de interiorización o conocimiento, las cuales, aunque fundamentadas
en conceptos que provienen de la experiencia ordinaria, tienen una cualidad o proporcionan
una sensación diferente sobre ellos (Feuerstein, Georg "The Yoga-Sūtra
of Patañjali").
—La absorción y el conocimiento son inseparables. Por ello,
el conocimiento logrado bajo un determinado estado de concentración se denomina
savitarkasamāpatti. La palabra tarka se
usaba antiguamente en el sentido de pensamiento con ayuda de palabras. Vitarka es, por tanto, un tipo
particular de tarka. Cuando en el conocimiento adquirido en samādhi hay vitarka, entonces se denomina savitarkasamādhi. El autor del sūtra ha analizado esta samāpatti
para señalar sus diferencias con el nirvitarkasamāpatti
descrito mas adelante. Cuando se practica savitarkasamāpatti
respecto de una “vaca”, se obtiene todo el conocimiento relativo a la vaca con
el recurso de las palabras. Por supuesto, el yogui no dirije su contemplación
para lograr conocimiento sobre objetos ordinarios como una vaca. El objetivo de
la absorción es obtener conocimiento de los tattva,
logrando así el desapego y encaminandose gradualmente hacia la liberación
(Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga philosophy of
Patañjali").
—En la etapa savitarka (argumentativa", porque
presupone un análisis preliminar), el pensamiento se identifica con el objeto
meditado en "su totalidad esencial"; pues un objeto se compone de una
"cosa", de una "noción" y de una "palabra", y
estos tres "aspectos" de su realidad se encuentran, durante la
meditación, en perfecta coincidencia con el pensamiento (citta). El savitarkasamādhi se
obtiene por medio de la concentración sobre objetos encarados bajo su aspecto
substancial (sthūla,
"grosero"); es una "percepción directa" de los objetos que
se extiende tanto a su pasado como a su futuro; es decir, esta especie de samādhi, aunque producido por la
"coalescencia" (samāpatti) con
el aspecto "grosero" de una realidad no esta sin embargo reducido a
lo inmediato del objeto, sino que lo "persigue" y lo
"asimila" igualmente en su duración temporal (Eliade, Mircea
"Yoga, inmortalidad y libertad")
—Aquí, conservamos el dualismo
del sujeto y el objeto que resulta de la mezcla de palabras, la significación y
el conocimiento. La palabra es vibración exterior del sonido. Trasladada al
interior, deviene significación. Entonces se produce una reacción: la onda en
el citta es el
conocimiento. En realidad, el conocimiento esta formado de estos tres
elementos: sonido, significación y reacción en el citta (Choysy, Maryse "Yoga y
psicoanálisis").
—Patañjali subraya esta alteración que se
produce en los primeros estadios del samādhi. Ésta proviene del impacto que produce en nuestro espíritu
la superimposición (saṃkīrṇā) de las palabras, ideas y experiencias anteriores. Incluso
cuando el discípulo ha dado prueba de sus cualidades permanecen aún ciertos
defectos (Desikachar, TKV "Viniyoga").
—En samāpatti se da una dinámica que no
aparece en samādhi. En
el samāpatti se encuentra una idea de
proceso, realización, cumplimiento, mientras que samādhi da mas bien la idea de resultado, fin. Con el samādhi, yo estoy "dentro"
de alguna cosa; con el samāpatti , yo adquiero la cosa, penetro
en ella. Sin embargo, de hecho se pueden considerar como sinónimos (Desikachar,
TKV "Viniyoga").
Śaṅkara
Bhagavatpāda — Yoga-Bhāṣya-Vivaraṇa (s. XIV)
Hay vikalpa verbal, con objeto y con concepto. Cuando
el ser sobre el que se medita esta mezclado y confundido con estas
construcciones mentales, la meditación resulta confusa, pues estos pensamientos
se interpenetran unos con otros.
Objeción: las
palabras, los contenidos u objetos y los conceptos son mutuamente excluyentes.
Se supone que el yogui medita únicamente en el objeto y, por tanto, medita bien
en la palabra, bien en el contenido, bien en el concepto; ¿porqué habría de
existir esa confusión de construcciones mentales de palabras, contenidos y conceptos?.
Respuesta: esa es precisamente la cuestión; en
la vida ordinaria el conocimiento no distingue esos tres aspectos. Por eso
ocurre que el uso habitual de la palabra "vaca" representa a los tres
conjuntamente y, cuando captamos uno de ellos, vienen a la memoria los otros
dos, que no son conocidos de forma distinta al primero.
Objeción: (el yogui) medita solamente sobre
"el objeto tal cual es".
Respuesta: no, porque la asociación
convencional de la palabra que designa ese objeto se produce inmediatamente de
forma inevitable.
Las palabras tienen unas propiedades características. La
letra "g"
de la palabra gau (vaca), las vocales con entonación
alta o baja, y corta, media o larga, son medios de conocimiento para el oído,
pero en cambio no son propiedades del objeto o del concepto (que esa misma
palabra indica). Las propiedades de los objetos (o contenidos) son muy
distintas: el rabo de la vaca, su giba, sus pezuñas, su apariencia, su tacto,
etc... Las propiedades del concepto (jñāna) son también
muy diferentes: lo que purusha debe conocer de su naturaleza, lo que
solo son sus apariencias, el saṃskāra que produce,
y otras cosas por el estilo que no son propiedades de la palabra o del objeto.
En realidad, no existe la menor posibilidad de confusión entre ellas. Por
tanto, se trata de diferentes niveles de conocimiento.
Un significado convencional de las palabras es algo que
admite el consenso general, o sea, "esto es la expresión de esto otro, y
esto otro es lo que se expresa con esto", y la memoria de todo esto es la
memoria de este significado convencional. La purificación de esta memoria da a
entender la cesación de la misma, es decir, la cesación del reconocimiento de
su ilusoriedad, cuando rajas y tamas han sido
superados.
El conocimiento por testimonio se refiere al conocimiento
por las escrituras sagradas (āgama), y el conocimiento por inferencia se
refiere al conocimiento por las propiedades. Ambos, el conocimiento por
inferencia y el conocimiento por testimonio de autoridad, se refieren a
conocimientos universales, mientras que las construcciones mentales (vikalpa) que se
derivan de ellos son una proyección ilusoria (adhyāropa) de un objeto individual, producida por sobreimposición (adhyāsa).
© Yogadarshana – Yoga y
Meditacion