Yoga Sūtras
Aforismos
sobre Yoga de Patañjali
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Actualizado: 28/03/09
Vyāsa —
Yoga-Bhāṣya (s. V.)
athopāya-dvayena
niruddha-citta-vṛtteḥ katham ucyate samprajñātaḥ samādhir
iti—
¿Qué es el samprajñātasamādhi
de
la mente (en el cual) ha cesado (la falsa identificación con) los procesos
mentales gracias a los dos métodos (práctica y desapego) mencionados
anteriormente?
—¿Qué sucede cuando se suspenden totalmente los cinco tipos
de “fluctuación”; cuando, en otras palabras, la conciencia se detiene sobre si
misma? En Yoga se niega con fuerza que el nirodha conduzca o sea equivalente a
la mera catalepsia o trance. Mas bien se concibe como un estado de
“disposición” en el que la conciencia se abre a la posibilidad de un nuevo modo
de experiencia conocido como énstasis o samādhi. No obstante, el nirodha
solo es una condición previa necesaria, no suficiente para la conciencia enstática.
Parece que tambien se requiere la “gracia” de lo “supremo” (īśvara) (II.45).
El rasgo mas caracterísitico del énstasis es la experiencia de identificación
entre sujeto y objeto (I.41). No se trata de
un proceso nebuloso sino que se acompaña de una super-vigilancia. Realmente, es
una aguda toma de conciencia y sentimiento de la realidad que tipifica la
experiencia enstática y la diferencia de otras formas de conciencia ordinarias
y extraordinarias (Feuerstein, Georg "The Yoga-Sūtra of
Patañjali").
—En este estado de samādhi —que
además de “samādhi de
conocimiento integrador”, puede denominarse “samādhi cognoscitivo”
o “samādhi con soporte cognoscitivo”— la mente se
halla tan intensamente concentrada sobre un único objeto que todos los vṛttis extraños
quedan disueltos. Citta toma la forma de su objeto, y
el meditador se identifica con él. Puesto que todos los objetos perceptibles
son manifestaciones de prakṛti —la fuente
primera de extensión y perceptibilidad— cualquier objeto es una “puerta”
potencial a esa fuente; y puesto que la mente también es un objeto con origen
en prakṛti,
tales “puertas” se abren a las capas mas profundas de nuestra auténtica
naturaleza. El punto crucial es que, según la metafísica del saṃkhyayoga cuando prakṛti da
origen a las cada vez mas densas y perceptibles “capas de sustancia” (tattvas), ella misma, como si
dijeramos, no se “vuelve” o “transforma” en tales capas. Mas bien, permanece como
el substrato indiferenciado de un universo multidimensional de aparentes
objetos individuales. Cómo o en qué forma se percibe un objeto concreto —sea
“grueso” o materia física, materia “sutil”, o el fundamento de toda fuente
material— no depende del objeto en si, sino de la profundidad de percepción por
parte del perceptor; y es ésta “profunda percepción” lo que trata de alcanzar
el entrenamiento mental del yoga (Burley, Mikel "Hatha-Yoga - Its Context,
Theory and Practice").
ivtkRivcaranNdaiSmtaêpanugmat! sMà}at>.17.
vitarka-vicārānandāsmitā-rūpānugamāt
saṃprajñātaḥ ||17||
vitarka-vicārānandāsmitānugamāt
saṃprajñātaḥ ||17||
el nirodha es con conocimiento
trascendente del objeto de contemplación cuando se acompaña de asociaciones verbales
o sutiles, junto con sensación de felicidad o conciencia de existencia
individual
saṃprajñātaḥ
con conocimiento trascendente
vitarka-vicāra-ānanda-asmitā-rūpa-anugamāt
se acompaña de asociaciones verbales o sutiles, sensación de
felicidad o conciencia de existencia individual
|
Vyaas Houston |
(Nirodha, el proceso de finalización de
los vṛttis es) saṃprajñāta-cognoscitivo, cuando al
conectar con formas percibidas sensorialmente o sutiles, se tiene un
sentimiento de felicidad o la sensación (personal) de “Yo soy” |
|
Georg Feuerstein |
[El éxtasis que
procede del estado de restricción] es consciente (saṃprajñāta) al estar conectado con el razonamiento,
la reflexión, la felicidad o la “soy-dad” (asmitā) |
|
Christopher Chapple y Yogi Ananda
Viraj |
Saṃprajñāta surge de la asociación con
el pensamiento discursivo, la reflexión, la felicidad y la “soy-dad” |
|
P. V.
Karambelkar |
Saṃprajñāta (es decir, conocido en su
totalidad y en todos sus detalles) (samādhi
se compone) (de cuatro etapas componentes que son) acompañado por
(respectivamente) razonamiento, deliberaciones, felicidad y (puro sentido de)
(yo) “soy-dad” |
|
James
Haughton Woods |
[La
concentración se vuelve] consciente [de su objeto] asumiendo las formas de
deliberación [sobre un objeto grosero], de reflexión sobre objetos sutiles,
de alegría o de sentimiento de personalidad |
|
Pandit
Usharbudh Arya |
Saṃprajñāta, el samādhi de la sabiduría, se da mediante el acompañamiento de
las apariencias de pensamiento grosero (vitarka),
pensamiento sutil (vicāra), étasis
(ānanda) y “soy-dad” (asmitā) |
|
Fernando Tola y Carmen Dragonetti |
Debido
al acompañamiento de vitarka (análisis de objetos toscos), vicāra (análisis de objetos
sutiles), ānanda (felicidad) y
asmitā (conciencia de
existencia), (el citta-vṛtti-nirodha:
represión de los procesos mentales) es saṃprajñāta
(con conocimiento) |
—Vitarka
o “pensamiento” se refiere al superconocimiento que tiene lugar durante el énstasis,
cuando el objeto pertenece a la realidad visible de la naturaleza. Vicāra o “reflexión” se aplica a los procesos enstáticos que se
centran en un objeto perteneciente a la estructura profunda de la naturaleza,
tal como “las energías potenciales” (tanmātras)
o los sentidos (indriyas). “La alegría” y la “soy-dad”,
sin embargo, deben considerarse como fenómenos que acompañan a cada énstasis
cognitivo. Las explicaciones de los comentadores clásicos sobre este punto
parecen extrañas a la jerarquía establecida por Patañjali para estos estados,
y parece incorrecto considerar ānanda
y asmitā como niveles independientes de
samādhi (Feuerstein, Georg "The
Yoga-Sūtra of Patañjali").
—Aunque el éxtasis (samādhi)
implica la fusión de sujeto y objeto, en los niveles más bajos esta conciencia
unitiva se encuentra aún asociada con todo tipo de fenómenos psicomentales,
incluyendo el surgimiento espontáneo de pensamientos, sentimientos de felicidad
y sentimiento de permenecer presente como una entidad individual. Patañjali
denomina esto último como “soy-dad”. Los cuatro tipos de fenómenos citados
indican diferentes niveles de ésta forma de éxtasis (Feuerstein, Georg “The
Yoga Tradition” pag 289-290).
—El samādhi sucede de forma gradual.
Primero razonamos. Esto es lo que llamamos vitarka, que se apoya mucho sobre la
lógica, el razonamiento. Luego vitarka se para porque no puede seguir así. Después reflexionamos,
pensamos un poco mas calmadamente. A esto se le llama vicāra.
A medida que esta reflexión se sutiliza, se da asmitāsamādhi. Aquí, asmitā
significa que dos cosas son una; el sentimiento "soy uno con ello".
Luego, entendemos. En este momento sentimos un estado de felicidad llena. Esto
es ānanda. Finalmente, sentimos que hemos entendido lo que
esperábamos entender. De hecho, ānanda precede a asmitā
en el sūtra, pero son idénticos. Ānanda es la expresión de la
experiencia de asmitāsamādhi. Aquí, asmitā
se refiere a que la mente se une con el objeto de meditación. Este es el
proceso de samādhi. Primero hay oscilación de la
mente. Luego se reduce la lógica superficial. El proceso se convierte en
interior, profundo y sutil. Cuando la reflexión es muy sutil, se llega a un
punto en que comprendemos que hemos entendido. No hay duda. En este momento, el
efecto es el estado de ānanda (Desikachar,
TKV "Yoga").
—La práctica perseverante y el desapego preparan la mente
para pasar de la dispersión mental a la contemplación sobre un objeto. Esta
contemplación pasa cronológicamente por cuatro estados. La contemplación no es un
estado de vaciedad o nadeidad —mas bien todo lo contrario. En contemplación se
percibe la realidad profunda —la esencia del objeto— que sirve como punto de
partida para la meditación. En este nivel de perfecta orientación, la mente
capta primero al objeto mediante un proceso de reflexión y análisis que utiliza
la memoria, las palabras y las imágenes libres de la distorsionada
interferencia de la personalidad. Este es el primer acercamiento al objeto y
permite una comprensión general (vitarka).
Sigue una captación mas intuitiva de naturaleza sorprendente que parece surgir
del espacio mas profundo (vicāra).
Luego, este conocimiento y experiencia nos inunda con alegría o beatitud (ānanda),
volviéndonos completamente conscientes de estar vivos (asmitā).
Esta conciencia individual ya no es egocéntrica e individualista —transciende
la individualidad (Bouanchaud, Bernard "The essence of Yoga").
—Moviéndose en libertad (kaivalya) y a la luz de la inteligencia discriminativa (viveka), el hombre mira lo que es, dentro
y fuera, y lo somete a la prueba del razonamiento lógico. Este enfoque crítico
niega todo lo que es impropio de lo que realmente es, y se mueve con lo que es
propio de la existencia en su totalidad. Este movimiento madura en savitarkasamādhi. El
razonamiento lógico tiene sus limitaciones pero no así la libertad que produce
una aspiración interior que nos hace movernos ahora en asociación con vicāra, que
es la inteligencia investigativa. Es una investigación libre de lo que es, una
exploración interminable de la esencia misma de la vida y del ser. Este
movimiento florece en savicārasamādhi.
Este movimiento mismo, llevado hacia adelante, junto con el movimiento de la
existencia en su totalidad, madura en una sensación de bienaventuranza, que es sānandasamādhi.
Asimismo, este sānandasamādhi
madura, además, en un sentido del puro yo-soy, vacío de toda tensión, que
generalmente se asocia con el ego dominado por la tensión. Todos estos cuatro
géneros de samādhi
pertenecen a una visión calificada de la existencia en su totalidad. Es
calificada porque necesita algo, algún apoyo, a fin de marchar al mismo paso
con el sutil movimiento de la realidad existencial. De ahí que estos cuatro
géneros de samādhi se
agrupen bajo un título: samprajñāta
(Desphande, P.Y. "El auténtico Yoga").
Vocabulario
vitarka-:
pensamiento discursivo, deliberación, consideración; 1)
argumentación sobre objeto tosco, asociación verbal; 2) persepción sensorial (con
o sin argumentación objetiva).
—Vitarka
significa generalmente “pensar sobre algo concreto” o “contemplar”, pero en
yoga tiene el significado técnico de “conocer”, en el sentido de identificarse
con un objeto sthūla
(grueso) incluido dentro de los dieciséis viśeṣa (tattva concretizados). En términos prácticos, hace referencia a
la internalización del objeto captado (grāhya) por medio de una intensa meditación (Burley, Mikel
"Hatha-Yoga - Its Context, Theory and Practice").
—Vitarka es
la operación mental en virtud de la cual el sujeto hace presente ante su
conciencia todas las partes constitutivas y todas las peculiaridades toscas de
un objeto denso, siendo objeto denso, en general, todo aquello que cae bajo
nuestros sentidos (Tola y Dragonetti, "Yogasūtras de
Patañjali").
—Vitarka es
la modificación mental producida por una ilusión verbal (vikalpa) en la cual se confunden el
nombre del objeto, el objeto en si y su conocimiento. Los objetos que pueden
observarse y captarse por los órganos de los sentidos son los objetos groseros.
Realmente son los objetos que, una vez captados por los sentidos, se presentan
ante la mente con una identidad propia. Así, una vaca sería un conglomerado de
rasgos y características que se presentan como un único objeto. Cuando tal
objeto se adopta para la concentración junto con la palabra que lo nombra, esto
se denomina savitarka,
mientras que si no hay tal vitarka se
denomina nirvitarka.
Ambas concentraciones son samprajñāta
relativas a vitarka
(Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga philosophy of
Patañjali").
—Vitarka es
un acto de implicación mediante el pensamiento deliberado y el estudio, que
conduce al punto final o causa primera. Es un intento para distinguir la causa
del efecto, un proceso razonable de investigación experimental desde lo grueso
a lo sutil. El análisis intelectual, vitarkasamprajñāta, al tratarse de una función cerebral,
produce un conocimiento relativo y condicionado. Es grosero, carece de
refinamiento. Mas adelante se divide entre deliberación, savitarka, y no deliberación, nirvitarka (Iyengar, BKS "Light on
the Yoga Sūtras of Patañjali").
vicāra-:
reflexión,
investigación;
1) argumentación sobre objeto sutil, asociación sutil; 2) examen
de distintas alternativas; 3) sutil (con o sin reflexión interna).
—Vicāra
significa conocimiento diferenciador. Es un proceso de investigación, reflexión
y consideración a través del cual se detienen las conjeturas intelectuales y el
sādhaka desarrolla agudeza,
refinamiento y sutilidad mental. También se divide entre razonamiento, savicāra, y no razonamiento, nirvicāra
(Iyengar, BKS "Light on the Yoga Sūtras of Patañjali").
—Vitarkavicāra es un modo de razonamiento en
el que se introduce una hipótesis y se consideran dos casos: que la hipótesis
sea cierta y que sea falsa. Concretamente, vitarkavicāra, sería el modo de afirmar A
probando tanto que B conduce a A, como que –B también conduce a A, siendo B la
hipótesis dada (Semenov, Dimitri “Yoga Sūtra of Patañjali“)
ānanda-:
gozo,
disfrute, felicidad, placer sensual, bienestar, placidez.
—Aunque en la teología vedānta, ānanda se refiere a la suprema e indestructible
“felicidad” de la conciencia absoluta, apareciendo de esta forma como una de
las tres características de Brahman en su aspecto de satcitananda, en el contexto del samprajñātasamādhi se
refiere al estado condicional de “rapto” o “intensa felicidad” como resultado
de la trascendente identificación con los tanmātra
(Burley, Mikel "Hatha-Yoga - Its Context, Theory and Practice").
asmitā-:
“soy-dad”,
“yo-idad”, “ego-idad”; 1) sensación de estar vivo, conciencia de ser o existir
individualmente (no debe confundirse con el egoísmo), experimentación de sí
mismo como ser individual; 2) personalidad, individualidad (ahaṃkāra).
—Asmitā
significa literalmente “la soy-dad”. Es una palabra formada por asmi, que significa “(yo) soy” y tā,
sufijo que forma sustantivos abstractos y corresponde al sufijo –(i)dad del
castellano. Debemos entender por la palabra asmitā: “la
conciencia del (yo) soy”, “la conciencia del (yo) existo”. Aunque el término asmitā se refiere fundamentalmente a la
noción de “ser”, “existir”, con todo involucra en sí la noción de “yo”
expresada por la desinencia verbal de primera persona del singular –mi. La palabra asmitā no
se refiere al mero ser, a la mera existencia, sino a la conciencia de ser, de
existir, ya que el término asmi, que
forma parte de la palabra, es propio de un sujeto que proclama su existencia y
que con esa palabra expresa su conciencia, su sensación, su sentimiento de que él
existe (Tola y Dragonetti, "Yogasūtras de Patañjali" pag.
96-97).
rūpa-:
forma
física, apariencia externa, representación material.
anugama (anugamāt):
(m, abl, sg)
debido a la conexión, mediante la asociación; 1) mediante el acompañamiento; 2)
a partir de la conexión.
samprajñāta (samprajñātaḥ):
(m, nom, sg)
con conciencia, cognoscitivo, distinguido, discernido, conocido de forma
correcta; 1) estado mental acompañado de conocimiento completo, intuitivo o
trascendente acerca del objeto de contemplación.
Vyāsa —
Yoga-Bhāṣya (s. V.)
vitarkaś cittasyālambane
sthūla ābhogaḥ,
(En samādhi) con vitarka, se mantiene la experiencia de
objetos materiales en su forma mas grosera.
—¿Cómo debe comprenderse el vitarka-samādhi? Todas las formas de éxtasis cognitivo o basado en un objeto (samprajñātasamādhi) son un peculiar acto noético en el que la conciencia asume
la identidad del objeto contemplado. Así por ejemplo, el yogui medita sobre una
representación visual de la deidad (Śiva, Viśnu, Kali, etc.).
Contempla la imagen y luego la reproduce mentalmente. En el momento en que la
mente deja de producir pensamientos automáticos y se da una perfecta inhibición
sensorial (pratyāhāra) sin entrar en el estado de
sueño o ensoñación, y con el objeto contemplado firmemente establecido en la
mente en estado de concentración (dhāraṇa), entonces los remolinos
mentales (vṛtti) se encuentran bajo control.
En un momento impredecible, mientras tiene lugar este control, la mente
experimenta una revolución interior. El objeto contemplado (es decir, la deidad
visualizada) invade la conciencia de tal forma que el yogui se vuelve, como si
dijéramos (iva), idéntico al objeto contemplado. Ahora se experimenta
internamente como la deidad (es decir, como Śiva, Viśnu, Kali, etc.).
Cuando este extraordinario estado de unificación mental se acompaña de
pensamientos espontáneos y claros como el cristal, se trata del vitarka o savitarkasamādhi.
Tales pensamientos espontáneos pueden ser, por ejemplo, ideas como “soy Śiva”,
“soy feliz” o “todo esta dentro de mi”. Es importante darse cuenta que los
“pensamientos” que aparecen durante el samādhi son cualitativamente
diferentes de los experimentados normalmente. De acuerdo con los tres primeros
sūtras, esta claro que los cinco “remolinos” (vṛtti)
deben eliminarse para que acontezca el samādhi. Su eliminación se logra
mediante la meditación (dhyāna), el séptimo miembro del
camino de ocho pasos de Patañjali, tal como se especifica en el sūtra II.11.
A fin de comprender esto, necesitamos saber la distinción entre los términos
relativos de vṛtti y pratyaya.
El primero son los cinco tipos específicos explicados en los sūtras I.5
a I.11.
El término pratyaya —“idea que surge” (J.H. Woods) es un concepto mas
coherente. Incluye los vṛttis pero no de forma exclusiva.
También incluye el tipo de pensamientos generados en las distintas etapas del
extasis cognitivo (samprajñāta-samādhi). En este tipo de samādhi
no hay incoherencias o pensamientos “simples”. Al contrario, las intuiciones
que surgen de forma espontánea (prajñā) -una especie de pratyaya-
tienen lugar en medio de una situación de felicidad extática y son luminosas,
intermitentes e incapaces de interrumpir el estado de samādhi.
Son, como si dijéramos, sensaciones profundas, captaciones gozosas en relación
al objeto de contemplación. Cuando en nuestro estado normal de conciencia
afirmamos: “soy Śiva” -se trata sencillamente de un pensamiento (piadoso),
el cual es desplazado rápidamente por otros pensamientos automáticos. Tiene la
naturaleza de una convicción intelectual y poco mas. Cuando ese mismo
pensamiento sucede durante el samādhi, se acompaña y valida mediante
nuestra identificación con Śiva (en la forma del objeto de meditación).
Sin embargo, todavía no nos identificamos con Śiva como Realidad Última.
Nuestra identificación se halla limitada al objeto ideado (meditado). Desde
luego, es concebible que en el estado de samādhi nuestra contemplación extática
estalle en algo aún mas profundo y realicemos a Śiva como una
fuerza/esencia sutil o incluso como la Realidad Última en sí. Pero entonces ya
no se aplica la etiqueta de savitarkasamādhi. Tal como se explica en el sūtra
I.42,
esta forma de éxtasis (denominado aquí savitarkasamāpatti) se halla “mezclado” (saṃkīrṇā) con la actividad mental (vikalpa) derivada del pensamiento
conceptual (jñāna) basado en el significado (artha) de las palabras (śabda).
Este sūtra en cierta forma repite la definición del “remolino” (vṛtti)
vikalpa dada en el sūtra I.9. En este aforismo
se explica que vikalpa depende de un “conocimiento verbal” (śabda-jñāna).
En I.42,
se refina la definición hablando de śabda-artha-jñāna. No creo que deba
interpretarse su inclusión como accidental o insignificante. En la composición
de un sūtra, cada palabra tiene su importancia. Entonces, ¿porqué califica
Patañjali a jñāna como śabda-artha en I.42? En mi opinión lo
hace para resaltar que incluso en el nivel de extasis, las intuiciones o
conocimientos que surgen en la mente extática son aún conceptuales. La
intuición extática depende todavía de conceptos mantenidos en la mente. Tal
conocimiento conceptual descansa en el significado (artha) que
tiene la palabra. Por ello, la intuición extática “soy Śiva” es un entendimiento
conceptual basado en un conocimiento primero del significado gramatical de
“soy” y del significado léxico de “Śiva”. No hay ninguna intuición
extraordinaria que supere la mente conceptual. La única diferencia entre estas
intuiciones extáticas y los pensamientos ordinarios de la mente no extática es
que las primeras son distintas del tipo de charla mental que surge del
inconsciente. Las intuiciones extáticas o pensamientos son superluminosos y se
hallan empapados de la bienaventuranza del extasis. Se trata de intuiciones que
conducen automáticamente a una mayor libertad y felicidad y se denominan akliṣṭāḥ, es decir, no generadoras de sufrimiento. (Feuerstein, Georg “konchog”, http://www.yrec.info/sūtra-t1047.html).
sūkṣmo vicāraḥ,
(De forma similar), en vicāra, (se mantiene la asociación de
la mente) con objetos sutiles.
—Vicāra (modificación) indica las
transformaciones de prakṛti en las distintas categorías (tattvas),
como los diez indriyas, los cinco viṣayas y el manas; es
uno de los procesos mentales superiores, asociado con un nivel concreto de énstasis
(samādhi), en el cual el objeto de atención pertenece a lo sutil (sūkṣma)
(Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary of Yoga").
—Vicāra es la operación mental en virtud
de la cual el sujeto hace presente ante su conciencia todas las partes
constitutivas y todas las peculiaridades sutiles de un objeto sutil (prakṛti,
mahat
o buddhi, ahaṃkāra,
manas,
indriyas y tanmātras; es decir, la
materia primera y todos sus derivados con excepción de los elementos densos)
(Tola y Dragonetti, "Yogasūtras de Patañjali").
—Un nivel más profundo de contemplación que el representado
por vitarka es el de vicārasamāpatti, donde el vṛtti de la “forma grosera” se disuelve en su “aspecto sutil”,
el aspecto sutil de los denominados aviśeṣa (tattvas, indeterminados), que comprenden los cinco tanmātras (principios o elementos sutiles) y ahāmkara.
Una forma de describir lo que
pasa en vicārasamāpatti es
decir que, a medida que vairāgya
(desapego) se cultiva en relación con el aspecto grosero de un objeto, aparece
poco a poco la identificación con la esencia abstracta de una sensación
concreta. Esta “fuente abstracta” es la “capacidad para sonar” o “audabilidad”
de un sonido, la “tangibilidad” de una sensación de contacto, las cualidades de
“coloración” y “carencia de forma” de un objeto visual, etc. (Burley, Mikel "Hatha-Yoga - Its Context, Theory
and Practice").
—Cuando se domina la concentración sobre objetos groseros,
se obtiene una profunda penetración sobre los principios sutiles mediante un
proceso de análisis especial, gracias al conocimiento logrado con la
concentración anterior, que se denomina savicārasamādhi. El
conocimiento analítico no puede desarrollarse sin el concurso de las palabras;
por esto, también se caracteriza savicāra por
la vaguedad producida al mezclar nombres, significados y conocimiento del
objeto, aún siendo un objeto sutil. El análisis meditativo es su principal característica,
siendo los conceptos y las facultades sutiles de recepción los objetos de
meditación. Se denomina savicāra
porque en este tipo de concentración se efectúa la contemplación de los objetos
sutiles mediante su análisis. Esta y su opuesta, nirvicāra, son
meditaciones relativas a vicāra
(análisis) (Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga philosophy of
Patañjali").
ānando hlādaḥ,
Ānanda significa
gozo, disfrute.
—Sānandasamāpatti:
coincidencia con la felicidad o arrobamiento; es una de las subformas de énstasis
consciente, mencionado por Vācaspati Miśra. Consiste en la
experiencia de felicidad resultante de la práctica de saṃyama en
cuanto a los órganos de los sentidos (indriyas)
(Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary of Yoga").
—La concentración en felicidad no esta relacionada con los
objetos sutiles o los objetos groseros. En este caso, la base para la
concentración la proporciona el sentimiento especial de felicidad experimentado
por la mente y los sentidos, debido a un estado concreto de serenidad. Se trata
de una sensación de tranquilidad o calma que afecta a todo el cuerpo. A través
del prānāyāma o
mediante la concentración en ciertas zonas vitales, el cuerpo se calma y es invadido
por un sentimiento de bienestar y felicidad. Si la concentración se efectúa en
tal sensación, ésta se acentúa y alcanza los órganos de los sentidos. Tal es la
práctica de sānandasamādhi.
Ahora no se depende de las palabras sino de las sensaciones. No hay necesidad
de pensamiento como en vitarka o vicāra (Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga
philosophy of Patañjali").
ekātmikā
saṃvid asmitā |
Asmitā es
la experimentación de si mismo como ser individual.
—Sāsmitāsamāpatti: coincidencia con la
“soy-dad”; es la experiencia enstática del sentimiento de estar presente sin
ningún otro contenido mental (Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary
of Yoga").
—Asmitāsamāpatti es
el estado final de samprajñātasamādhi y
consiste en identificarse uno mismo con la fuente de la “soy-dad” —es decir,
con la facultad psíquica mas elevada y mas “sátvika”, o sea con buddhi o mahat (Burley, Mikel
"Hatha-Yoga - Its Context, Theory and Practice").
—La concentración sāsmitā
basada en la pura sensación de si, tiene que ver únicamente con el conocedor;
es decir, se refiere a concepciones como "conozco esta felicidad",
liberándose de la felicidad misma. Esto implica un estado mas allá del de
felicidad pero no quiere decir que ésta se pierda. En esta concentración, el sentimiento
de felicidad no es su objeto sino su base. Puruṣa no es el objeto de
ninguna concentración. El objeto en este caso es asmitāmātra o
sensación de individualidad. Esto es lo que se denomina como grahītā o conocedor. Por tanto, el objeto
sobre el que se efectúa la concentración en sāsmitā no
es el puruṣa real sino su imitación, el
cambiante ego o mahat (Hariharānanda Āranya,
Swami "Yoga philosophy of Patañjali").
tatra prathamaś
catuṣṭayānugataḥ samādhiḥ sa-vitarkaḥ |
En el primero de estos, (es decir) savitarkasamādhi (con
asociaciones verbales), se hallan presentes los cuatro objetos.
dvitīyo
vitarka-vikalaḥ sa-vicāraḥ |
El segundo, (es decir) savicārasamādhi (con
asociaciones sutiles), carece de las asociaciones verbales (del primero).
tṛtīyo vicāra-vikalaḥ
sānandaḥ |
El tercero, (es decir) sānandasamādhi (con
asociación con el disfrute) carece (también) de las asociaciones sutiles del
anterior.
caturthas
tad-vikalo’smitā-mātra iti |
El cuarto, que es el puro "yo soy" (asmitāmātra), carece
incluso de asociación con el gozo.
sarva ete sālambanāḥ
samādhayaḥ ||17||
Por tanto, todos estos estados de samādhi (utilizan un objeto de
concentración como) soporte mental.
—Vitarka (deliberación o análisis
lógico) es necesario porque existen dudas (saṃsaya) en
relación con los objetos groseros de meditación, las cuales deben eliminarse
mediante el análisis lógico, de ahí vi-tarka. Vicāra (reflexión) es necesaria porque hay dudas (vicikitsa) en relación con los objetos sutiles de meditación (sūkṣmālambana). Cuando desaparecen las dudas, este tipo de samprajñātasamādhi pasa a denominarse nirvicārasamāpatti y conduce hacia la Nube de Dharma. Ānanda es la forma ontológica de todos los procesos noéticos (grahaṇa), es la esencia de las energías indriyas. Asmitā es la forma (ilusoria) del Captador, de ahí la necesidad
de nirasmitāsamāpatti con objeto de revelar la auténtica forma (svarūpa) del que disfruta. Para resumir, vitarka y vicāra son formas de meditación sobre el objeto (grāhya, lo captado); ānanda es la forma de meditación sobre grahaṇa, el proceso de captación, y asmitā es la forma de meditación sobre Grahītṛ, el Captador. (Plamen Gradinarov “plamen”, http://www.yrec.info/sūtra-t1047.html).
—La partícula sa- de los samāpattis indica que todavía hay vikalpas por superar o eliminar; por eso las meditaciones savitarka, savicāra, sānanda y sāsmitā están siempre mezcladas con nociones erróneas o construcciones mentales (vikalpa). Por eso se denominan correctamente savikalpasamādhi. Por el contrario, todos los nirsamāpattis se hallan vacíos de vikalpas, es decir, todos son formas de nirvikalpasamādhi (Plamen Gradinarov “plamen”, http://www.yrec.info/posts1047-0.html).
—Según Vyāsa, samprajñāta: vitarka (meditación discursiva) = vitarka + vicāra + ānanda + asmitā; vicāra (reflexión) = vicāra + ānanda + asmitā; ānanda (felicidad) = ānanda + asmitā; asmitā (soy-dad) = asmitā. Según Vācaspati Miśra,
el punto central de los dos primeros tipos son los objetos densos (sthūla) y sutiles (sūkṣma) de
la existencia, mientras que en el tercer tipo son las sensaciones y en el
cuarto el principio del ego. Incluso, argumenta que cada uno tiene una forma
superior en la cual todos los contenidos de la conciencia se detienen (nirvitarka, vicāra, ānanda, asmitāsamāpatti). No obstante, esta tipología
de ocho clases de énstasis es negada por Vijñāna Bhikṣu, que admite solo seis clases. Según éste,
el objeto de ānandasamāpatti es
la bienaventuranza en si, y el de asmitāsamāpatti es la intuición (saṃvid) del sí mismo absoluto (kevalapuruṣa) y,
por tanto, no hay nirānanda ni nirasmitā. Estos seis u ocho tipos
corresponden al savikalpasamādhi en vedānta. En todos estos samādhis persiste un objeto (de
meditación) (Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary of Yoga").
Śaṅkara
Bhagavatpāda — Yoga-Bhāṣya-Vivaraṇa (s. XIV)
El samādhi acompañado de
asociaciones verbales mantiene la experiencia de algo físico como objeto de
meditación. Esta experiencia produce una meditación confusa, pues la mente esta
mezclada con lo físico. En la experiencia de lo sutil, la mente se relaciona
con lo sutil. Mucho mas sutil es la tercera experiencia que se caracteriza por
el gozo. "Yo soy" es el pensamiento exclusivo de la
"yoidad" individual, cuando se permanece en samādhi de "yo soy" como nuestra
propia naturaleza.
¿Cómo puede el samādhi estar
asociado a un kleśa como asmitā? No hay razón para que el samādhi
no adopte la forma del "yo soy" porque ésta es la meditación en su
mas refinada causa, que también debe desaparecer (en la interiorización
completa mas-allá-del-conocimiento). Aunque puede existir ignorancia
existencial (avidyā) en el objeto
de meditación, no hay ignorancia en el pensamiento del yogui.
Podría pensarse que el pensamiento "yo soy"
implica una idea correspondiente. Pero no es así, porque el significado que
establece la expresión "yo soy" es el ego (ahaṃkāra), y por esa razón se dirá mas
adelante: "yo soy, es un sentimiento".
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Meditacion