Yoga Sūtras
Aforismos
sobre Yoga de Patañjali
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Actualizado: 01/08/09
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sthūla-svarūpa-sūkṣmānvayārthavattva-saṃyamād
bhūta-jayaḥ ||44||
efectuando saṃyama sobre la forma
física, la naturaleza esencial, la forma sutil, su interconexión y la finalidad
de los elementos, se logra el dominio
de esos mismos elementos
sthūla-svarūpa-sūkṣma-anvaya-arthavattva-saṃyamād
efectuando el control mental sobre la forma física, la
naturaleza esencial, la forma sutil, la interconexión y la finalidad,
bhūta-jayaḥ
dominio de los
elementos
|
Vyaas
Houston |
Mediante saṃyama en (su) estado grosero, svarūpa-naturaleza esencial, estado sutil, conexión y naturaleza de servicio hacia un objetivo – dominio de los bhūta-elementos |
|
Georg
Feuerstein |
A través de la [práctica de la] restricción sobre lo físico, la forma esencial, lo sutil, la conexión y el objetivo [de los objetos] [el yogui logra] dominio sobre los elementos |
|
Christopher
Chapple y Yogi Ananda Viraj |
A partir de saṃyama sobre la propia forma, sobre el significado y la conexión de lo sutil con la propia forma de lo grosero, hay dominio de los elementos |
|
P. V. Karambelkar |
A través de la actuación de saṃyama sobre lo grosero, la naturaleza, la sutilidad, la relatividad y el propósito (de los pañca-mahābhūtas) (se alcanza) el dominio sobre los elementos (es decir, sobre los pañca-mahābhūtas) |
|
James Haughton Woods |
Como resultado de la restricción sobre lo físico, el atributo esencial, lo sutil, la inherencia y el objetivo, hay dominio de los elementos |
|
72. Phulgenda
Sinha |
Mediante la práctica de Saṃyama en las formas de los elementos groseros y sutiles, su relación mutua y su propósito, se obtiene la victoria sobre los elementos groseros (pañca bhūtas) |
—Los elementos (tierra, agua,
fuego, viento y éter), constituyen el último término de la evolución. Ellos se
presentan con cinco propiedades constitutivas: (i) una forma externa, densa y espesa que
atrapa inmediatamente los sentidos; (ii) una naturaleza específica, una esencia
constituida por factores constantes que lo caracterizan, como el calor para el
fuego, el movimiento para el viento, etc; (iii) cada uno esta vinculado a una
propiedad sutil; (iv)
la
inmanencia indica la relación con los tres guṇas
que
tejen, en distintas proporciones, toda la realidad; (v) la
finalidad es la capacidad que los elementos poseen de permitir que el yo
realice su experiencia y se libere. La totalidad del universo puede ser
reducida a estos cinco factores. Una entidad se distingue de la otra porque
posee una diversa proporción de guṇas,
pero todas están orientadas a la misma finalidad, todas son modificaciones
inmanentes en una forma densa y sutil de la misma materia primordial (Gardini,
Walter “Yoga clásico”).
—La filosofía natural del yoga expone cinco categorías de
elementos (bhūtas) que juntos componen lo que
puede considerarse el aspecto burdo de la Naturaleza. Pero estos objetos burdos
tienen también una dimensión oculta no inmediatamente perceptible. En primer
lugar, está lo que se denomina técnicamente como la “forma propia” de un
objeto; esto es su característica esencial, como la solidez para la tierra, la
liquidez para el agua, la movilidad para el aire, etc. En segundo lugar, está
la denominada dimensión sutil del objeto que coincide con su causa en el
siguiente nivel mas profundo. En el caso de los elementos son, según Vyāsa, los tanmātras o potencialidades. La “conectividad”, en opinión de Vyāsa, se refiere a los
constituyentes primarios (guṇas) de la Naturaleza, comunes a
todas las cosas. Finalmente, la “utilidad” es la teleología inmanente en tales
constituyentes primarios puesto que sirven al sí-mismo-esencial, tanto para
experimentar el mundo, como para liberarse de él (Feuerstein, Georg “The Yoga-Sūtra
of Patañjali”).
Vocabulario
sthūla-: denso, grosero, tosco,
sólido, material (opuesto de sūkṣma); 1) forma física, grosera o material (denota lo mas
externo o visible); 2) aspecto de una cosa.
svarūpa-: identidad,
esencia, forma propia, condición propia.
sūkṣma-:
sutil, fino,
delicado (opuesto de sthūla); 1) atómico, no visible físicamente (denota la dimensión psíquica o
interna del objeto); 2) átomo.
anvaya-:
asociación,
conexión; nexo, vínculo.
arthavattva-:
intencionalidad, finalidad, propósito, significado,
importancia.
saṃyama (saṃyamāt):
(m, abl, sg) mediante el control, a raíz de
mantener unido, con el autocontrol; 1) a partir del control mental, la concentración
perfecta, el completo sometimiento o el
autocontrol total; 2) con la práctica continuada de concentración (dhāraṇā), meditación (dhyāna) e identificación completa
(samādhi) sobre un mismo objeto.
bhūta-:
elemento,
esencia, ser, criatura; 1) indica la existencia en devenir, en cuanto
desarrollándose; 2) elementos densos que constituyen el cuerpo físico y el
mundo visible o tangible, de los cuales tenemos conciencia en las experiencias
sensoriales.
jaya (jayaḥ):
(m, nom, sg) conquista, victoria, dominio, supremacía, maestría.
Vyāsa —
Yoga-Bhāṣya (s. V.)
tatra
pārthivādyāḥ śabdādayo viśeṣāḥ
sahākārādibhir dharmaiḥ sthūla-śabdena paribhāṣitāḥ
| etad bhūtānāṃ prathamaṃ rūpam |
En este (sistema de pensamiento), (i) los (cinco elementos)
que se inician con la tierra (los cuales poseen un aspecto general y otro característico),
tienen (como característico) el sonido y otros aspectos perceptibles; (éstos)
característicos junto con sus propiedades (dharma), como la forma y otras, se denominan
técnicamente forma física (concreta) (sthūla). Este es el primer aspecto de los elementos.
dvitīyaṃ rūpaṃ sva-sāmānyam | mūrtir
bhūmiḥ, sneho jalam, vahnir uṣṇatā,
vāyuḥ praṇāmī, sarvato-gatir ākāśa
ity etat-svarūpa-śabdenocyate |
(ii) El segundo aspecto es el genérico. Así por ejemplo, un
perfil definido (mūrti) en el caso de
la tierra, liquidez con el agua, ignición con el fuego, impulso con el aire
(viento) y omnipresencia con el espacio. Este aspecto se denomina técnicamente
naturaleza esencial (svarūpa).
asya sāmānyasya śabdādayo viśeṣāḥ
| tathā coktam—eka-jāti-samanvitānām eṣāṃ
dharma-mātra-vyāvṛttiḥ iti
El sonido y otros (aspectos perceptibles) son
características del aspecto genérico. Así, se ha dicho: “todas estas (cosas
perceptibles), que pertenecen a una sola clase, se diferencian solo por sus
características (dharma)”.
sāmānya-viśeṣa-samudāyo’tra dravyam |
dviṣṭho hi samūhaḥ |
pratyastamita-bhedāvayavānugataḥ | śarīraṃ
vṛkṣo yūthaṃ vanam iti |
(En este sistema de pensamiento) la sustancia material (dravya) es una combinación (samudāya) entre lo general y lo
particular. Dicha conjunción (samūha) puede ser de
dos tipos: (i) aquella en que las partes han perdido su carácter diferenciador,
como por ejemplo el cuerpo humano, un árbol, un rebaño o un bosque;
śabdenopātta-bhedāvayavānugataḥ
samūhaḥ | ubhaye deva-manuṣyāḥ | samūhasya
devā eko bhāgo manuṣyā dvitīyo bhāgas
tābhyām evābhidhīyate samūhaḥ |
y (ii) aquella otra en la cual se distinguen por su nombre
las diferentes partes que la componen, como por ejemplo, el colectivo de dioses
y personas, en el cual los dioses son una parte y las personas son otra. Solo
con el concurso de ambos puede decirse que se trata de un conjunto.
sa ca bhedābheda-vivakṣitaḥ |
āmrāṇāṃ vanaṃ
brāhmaṇānāṃ saṅghaḥ,
āmra-vanaṃ brāhmaṇa-saṅghaḥ iti |
Además, se puede enfatizar tanto la diferencia como la no
diferencia, como cuando se habla de un bosquecillo de pinos y una sociedad de
amigos, o sencillamente se dice un “pinar” y una “peña”.
sa punar dvividho yuta-siddhāvayavaḥ
ayuta-siddhāvayavaś ca
Esta última (combinación), es a su vez de dos clases: (i)
aquella en que las partes mantienen su estructura aún estando separadas y (ii)
aquella en que no la mantienen.
yuta-siddhāvayavaḥ samūhaḥ
vanam saṅgha iti ayuta-siddhāvayavaḥ saṅghātaḥ
śarīraṃ vṛkṣaḥ paramāṇur iti |
Un bosque o una sociedad son un conjunto cuyas partes
pueden separarse; un cuerpo, un árbol o un átomo esencial son un todo orgánico
(saṅghāta) cuyas partes
son inseparables.
ayuta-siddhāvayava-bhedānugataḥ samūho dravyam iti
patañjaliḥ | etat svarūpam ity uktam |
Patañjali (el
gramático) dice que una sustancia material es un conjunto compuesto de
diferentes partes que no mantienen su estructura cuando se separan. Esto se
denomina naturaleza esencial (svarūpa).
—Esta es la única mención a Patañjali (el gramático) en todo el comentario. Aunque se
atribuye a Patañjali, no se
encuentra en el Mahābhāsya.
Sin embargo, parece contener una alusión mas o menos directa a la teoría de la
unidad de las partes de las sustancias concretas, tal como se expone en el Mahābhāsya (Woods, James H.
“Yoga-System of Patañjali”).
—Svarūpa (forma
propia) es la naturaleza esencial de una cosa, como solidez es la
característica básica del elemento tierra. Vyāsa lo define como un conglomerado entre lo general (samānya)
y lo particular (viśeṣa).
Un ejemplo de lo general sería la audición; de lo particular, el sonido
(Feuerstein, George “Encyclopedic Dictionary of Yoga”).
atha kim eṣāṃ sūkṣma-rūpaṃ?
tan-mātraṃ bhūtakāraṇaṃ, tasyaiko’vayavaḥ
paramāṇuḥ sāmānya-viśeṣātmāyuta-siddhāvyava-bhedānugataḥ
samudāya iti | evaṃ sarva-tanmātrāṇi etat
tritīyam |
(iii) Ahora, ¿cuál es el aspecto sutil? Es el elemento
sutil (tanmātra), origen de
los elementos físicos. El átomo es su esencia. Este posee un aspecto general y
otro característico, formando un conjunto de diferentes partes que no mantienen
su propia estructura cuando se separan. Todos los elementos sutiles son
similares en este punto. Este es el tercer (aspecto de los elementos).
atha bhūtānāṃ caturthaṃ rūpaṃ
khyāti-kriyā-sthiti-śīlā guṇāḥ
kārya-svabhāvānupātino’nvya-śabdenoktāḥ
|
(iv) Ahora, el cuarto aspecto de los elementos. Los
constituyentes intrínsecos (de los elementos) (guṇas), inclinados
siempre hacia el conocimiento, la actividad y la inactividad, respectivamente,
cuyas tendencias son trasladadas a sus efectos, constituyen lo que se denomina
interconexión o inherencia (anvaya).
athaiṣāṃ pañcamaṃ rūpam arthavattvaṃ
bhogāpavargārthtā guṇeṣv evānvayinī
guṇās tanmātra-bhūta-bhautikeṣv iti sarvam arthavat
|
(v) A continuación, el quinto aspecto (de los elementos) es
la finalidad. Tener experiencias y aspirar a la realización, es inseparable de
los guṇas. Al
encontrarse los guṇas en los elementos sutiles, en los elementos groseros y en
sus transformaciones, todo se concibe con una finalidad.
—Tattva significa “ser aquello”, es decir, la cualidad esencial de
una cosa que la distingue de todas las demás cosas. Aunque son innumerables,
están todas relacionadas entre si, porque todas se derivan por progresiva
diferenciación, del principio único y, aunque difieren entre si y a veces se
contraponen, forman un conjunto integrado en el que cada una esta armonizada y
equilibrada por su contraria. Los bhūtas son cinco de estos tattvas y su función es la de relacionar la materia con la
conciencia. Son cinco grupos distintos en que las cosas se clasifican según
afecten la mente a través de los sentidos (Gardini, Walter “Yoga clásico”).
teṣv idānīm-bhūteṣu pañcasu
pañca-rūpeṣu saṃyamāt tasya tasya rūpasya
svarūpa-darśanaṃ jayaś ca prādurbhavati |
Efectuando el control mental (saṃyama) sobre los
cinco elementos en sus cinco aspectos, se logra contemplarlos en su pureza y
dominarlos.
tatra pañca-bhūta-svarūpāṇi jitvā bhūta-jayo
bhavati, taj-jayād vatsānusāriṇya iva gāvo’sya saṅkalpānuvidhāyinyo
bhūta-prakṛtayo bhavanti ||44||
Una vez dominadas los cinco aspectos esenciales de los
elementos, se llega a dominar los elementos mismos. Tras esto, los poderes
elementales persiguen su objetivo, igual que una vaca es seguida por su amoroso
ternero.
—Bhūtajaya es la conquista de los elementos que resulta de la práctica
de saṃyama
sobre los varios niveles ónticos de un objeto dado (Feuerstein, George
“Encyclopedic Dictionary of Yoga”).
—La práctica del saṃyama sobre el origen de la materia,
bajo todas sus formas, manifestaciones y usos, permite desarrollar el dominio
de los elementos (Desikachar, TKV “Yoga-sūtra de Patañjali”).
Śaṅkara
Bhagavatpāda — Yoga-Bhāṣya-Vivaraṇa (s. XIV)
Cada uno de los elementos (bhūtas) tiene cinco aspectos:
físico, esencial, sutil, intrínseco y objetivo. Lo terrenal posee como
particularidades el sonido, el tacto, la forma, el gusto y el olfato. Son
terrenales a causa de que la actividad de los elementos sutiles (tanmātras) es de cinco
tipos.
En relación con los terrenales, los atributos son la
figura, rugosidad, impermeabilidad, salinidad, rigidez, exclusividad, dureza y
oscuridad.
Además, transparencia, claridad, sutilidad, suavidad, peso,
conservación, purificación, absorción, etc, son atributos de la acuidad.
Del fuego, son atributos la ascensión, consunción,
purificación, ignición, cocinado, ligereza, brillo, etc.
De lo gaseoso son el movimiento transverso, la
purificación, la impulsión, la fortaleza, la dispersión, etc.
De lo espacial son la omnipresencia, el no desplazamiento y
la permeabilidad.
Éstos, unidos a atributos concretos, forman los detalles.
De esta forma, hay cuatro tipos en los líquidos, como el sabor al unirse con el
atributo de la sutilidad, etc; y tres tipos en el fuego, como el color al
unirse con los atributos de consunción y ascensión, que forman lo que se
denomina como físico.
También forman parte de lo físico, las concreciones
gaseosas de sonido y tacto, con atributos tales como el desplazamiento
transversal.
Las particularidades espaciales, con atributos como la
omnipresencia, también componen lo físico.
Este aspecto físico de los elementos es el aspecto
primario.
A continuación, se trata de la esencia de la naturaleza. Es
el universal, indivisible, que invade lo terrenal y, de forma similar, lo
acuoso, lo ígneo, lo aéreo y lo espacial.
En la expresión “un bosquecillo de pinos” la diferencia
queda expresada con “de pinos”, y la no diferencia con “un bosquecillo”.
Los elementos sutiles, libres de particularidad, y sus componentes,
los átomos esenciales, forman el tercer aspecto de los elementos denominado
aspecto sutil, y son el objeto de saṃyama.
En razón a que el espacio surge de la operación de un
elemento sutil, tiene partes y no es eterno. Tampoco puede percibirse el espacio
como separado del sonido, pues aquí no hay separación entre dharma y dharmin.
Objeción: con el pelo, por ejemplo, el color
negro cede su lugar al blanco. Cosas como la negrura, son atributos, que
aparecen y desaparecen en debido orden. Pero lo que no va con la negrura ni
viene con la blancura es la substancia material. Cosas tales como el espacio
tienen también una existencia real separada de los atributos, pues el espacio,
por ejemplo, se encuentra aparte de conceptos como el sonido.
Respuesta: no es así; el ejemplo no es válido.
Es realmente el cabello, negro y blanco, el que cambia de acuerdo a cualidades
como la negrura y la blancura. Ya se ha dicho que todo participa de la
naturaleza de todo (YB.III.14).
Los atributos como la blancura nunca se encuentran yendo y viniendo sobre un
soporte inmóvil. A la naturaleza propia de una substancia no es cuestión de
llegar eliminando la negrura y atributos similares. Se ha dicho que la
substancia es lo que se percibe tanto por la vista como por el tacto, y como el
color y el tacto forman parte de un todo orgánico, se percibe por ambos, vista
y tacto.
Objeción: pero el color no se percibe por el
tacto, ni el tacto percibe la visión; una substancia material es lo que se percibe
por ambos en el sentido de “lo que veo es lo que puedo tocar”. Pero lo que se
percibe solo por la vista y lo que se percibe solo por el tacto son atributos.
Respuesta: no es así, pues cuando hay un montón
de cosas de diferentes clases, como semillas de sésamo, alubias y cebada, no
pueden distinguirse separadamente: el montón se percibe tanto por la vista como
por el tacto. El perceptor solamente percibe atributos, pues los dos son
sentidos externos, como el oído; no se percibe la clase separada de los atributos.
Así por ejemplo, en una jarra, el color y el tacto que se
pueden percibir, en una mutua superposición del par visión-tacto, constituyen
una limitada comprensión; asi, este color-forma puede percibirse también por el
olfato, tanto de forma positiva como negativa.
Por tanto, sin sonido no puede haber espacio como producto
de los tanmātras. Por
consiguiente, posee una estructura y no es eterno.
El cuarto aspecto de los elementos, denominado la
inherencia de los guṇas, va a
constituirse en el objeto del saṃyama.
La finalidad, que se manifiesta a través de los guṇas como el fin
de la experiencia y el objetivo de la liberación es el quinto aspecto de los
elementos, objeto del saṃyama descrito como finalidad.
Los tanmātra son el aspecto sutil que impregna los elementos y sus
transformaciones. Dado que el aspecto esencial de los elementos penetra las
transformaciones elementales, todo esta dotado de finalidad.
Los guṇas tienen como objetivo la experiencia y la liberación y, al
interpenetrar con todo, su finalidad se traslada también a los elementos.
Se debe efectuar saṃyama sobre los aspectos descritos y en el
orden dado, es decir, primero en el aspecto físico y, cuando ha sido dominado
por medio de la percepción directa (sākṣātkara), pasar
seguidamente al aspecto esencial. Y así, al sutil, lo intrínseco y la
finalidad, en correcto orden.
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