Yogadarshana
Meditación: Aurobindo,
sobre la meditación
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(Comentarios de Sri Aurobindo
sobre la meditación extractados literalmente de su libro “Letters on Yoga”)
¿Qué significa
exactamente meditación?
Hay dos palabras usadas en inglés para
expresar la idea india de dhyāna,
''meditación'' y ''contemplación''. Meditación significa en
realidad “concentración de la mente en un solo tren de ideas referidas a un
solo asunto”. Contemplación quiere decir “ver mentalmente un solo objeto,
imagen o idea, para que el conocimiento sobre tal objeto, imagen o idea pueda
surgir de forma natural en la mente a través de la concentración”. Ambas cosas
son formas de dhyāna, pues el fundamento
de dhyāna es la concentración
mental sea en el pensamiento, la visión o el conocimiento.
Hay otras formas de
dhyāna. Hay un pasaje en el que Vivekananda aconseja permanecer de pie
detrás de los propios pensamientos, permitirles que surjan en la mente cuando
quieran y simplemente observarlos y ver lo que son. Esto podría llamarse
concentración en la auto-observación.
Esta forma lleva a
otra, el vaciado de todo pensamiento fuera de la mente para dejar una especie
de espacio en blanco, puro y vigilante, en el que el conocimiento divino pueda
venir e imprimirse, no afectado por los pensamientos inferiores de la mente
humana ordinaria y con la misma claridad que una frase escrita con tiza blanca
sobre una pizarra. Puede comprobarse que el Gīta habla de este rechazo de
todo el pensamiento mental como uno de los métodos del yoga y que este es,
incluso, el método que parece preferir. Esto puede llamarse el dhyāna de liberación, puesto que
libera a la mente de la esclavitud del proceso mecánico del pensamiento y le
permite pensar o no pensar, cuando apetezca y como se desee, o escoger sus
propios pensamientos o incluso ir más allá del pensamiento hasta la pura
percepción de
La meditación es el
proceso más fácil para la mente humana, pero el mas
angosto en sus resultados; la contemplación es más difícil pero mas importante;
la auto-observación y la liberación de las cadenas del Pensamiento es lo más
difícil de todo, pero lo que proporciona mas y mejores frutos. Se puede escoger
cualquiera de ellos según la inclinación y capacidad de cada uno.
El método perfecto
es usarlos todos, cada uno en su propio lugar y para su propio objeto; pero
esto precisaría una fe fija, una paciencia firme y una gran fuerza de voluntad
para la autodisciplina del yoga.
¿Cuál
debe ser el objeto de meditación?
Cualquier cosa que
este en consonancia con su naturaleza y sus mas
elevadas aspiraciones.
Pero si usted me
pide una respuesta absoluta, entonces debo decir que Brahman siempre es el
mejor objeto para la meditación o contemplación, y la idea en la que la mente
debe fijarse es la de que Dios esta en todo, todo esta en Dios y todo es Dios.
Realmente no
importa si se trata de un Dios Personal o Impersonal, o subjetivamente, del Uno
Mismo. Pero ésta es la idea que yo considero como mejor, porque es lo más alto
y abarca todas las otras verdades, sean verdades de este mundo, de otros mundos
o de más allá de toda existencia fenomenal, -“Todo ésto es Brahman”.
¿Cuáles
son las condiciones externas e internas esenciales para la meditación?
No hay ninguna
condición externa esencial, pero la soledad y el aislamiento en el momento de
meditación así como la quietud del cuerpo es útil, a veces casi necesario al principiante. Pero no se debe estar
condicionado por condiciones externas. Una vez se establece el hábito de la
meditación, debe ser posible hacerlo en todas las circunstancias, tumbado,
sentando, caminando, solo, en compañía, en silencio o en medio del ruido, etc.
La primera
condición interna es el establecimiento de la voluntad en contra de los
obstáculos a la meditación, es decir, el vagabundeo de la mente, el olvido, el
sueño, la impaciencia física y nerviosa, la inquietud, etc.
La segunda es una creciente
pureza y calma de la conciencia interna (citta) sin la cual surjen el
pensamiento y la emoción, es decir una liberación de todas las reacciones
perturbadoras, como el enojo, el malestar, la depresión, la ansiedad sobre los
acontecimientos mundanos, etc.
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