Yoga Sūtras

Primer capítulo: sobre la Interiorización Completa o Samādhi Pāda

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¿Qué es el yoga? (I.1-I.4)

A continuación se expone la enseñanza para provocar el estado de yoga (I.1); el yoga es el estado en que cesa la identificación con la actividad mental (I.2); entonces, en el estado de yoga, se produce el establecimiento de “lo-que-observa” en su propia naturaleza (I.3); en cualquier otro caso que no sea el estado de yoga, “lo-que-observa” se identifica con la actividad mental presente en ese instante (I.4)

 

Modificaciones de la mente (I.5-I.11)

Los procesos mentales son de cinco tipos y pueden estar conectados o no con las causas de aflicción (I.5); los procesos mentales son: conocimiento válido, conocimiento erróneo, construcción mental, sueño profundo sin ensueños y retentiva (I.6); el conocimiento válido se adquiere por percepción directa, inferencia lógica y referencia a autoridades dignas de confianza (I.7); el conocimiento erróneo es una comprensión defectuosa del objeto que no se corresponde con su apariencia (I.8); la construcción lógica procede de un conocimiento verbal sin correspondencia objetiva (I.9); el sueño profundo es un proceso mental que se fundamenta en la ausencia de los otros procesos mentales (I.10); el poder de retención es la “no-completa-desaparición” del objeto percibido (I.11)

 

Práctica y desapego (I.12-I.16)

Mediante la práctica de las técnicas del yoga y el desapego cesa la identificación con los procesos mentales (I.12); de entre ambos, la práctica de las técnicas del yoga es el esfuerzo hacia la estabilización en el estado de yoga (I.13); además, esta práctica se establece con firmeza solo cuando se lleva a cabo largo tiempo, sin interrupción y con seriedad (I.14); el desapego es la conciencia de dominio que posee quien no tiene deseo por ningún objeto visto o revelado (I.15); superior al desapego anterior es la completa indiferencia ante los elementos fundamentales del objeto de contemplación, a causa de la visión del “si-mismo-esencial” (I.16)

 

Tipos de interiorización (I.17-I.18)

La cesación de identificación es con conocimiento trascendente del objeto de contemplación cuando se acompaña de asociaciones verbales o sutiles, junto con sensación de felicidad o conciencia de existencia individual (I.17); otra cesación, precedida del esfuerzo por estabilizarse en la vivencia de detención de las asociaciones verbales o sutiles anteriores, tiene un residuo de impresiones latentes (I.18)

 

Esfuerzos y compromiso (I.19-I.22)

En los desencarnados y los disueltos en la materia primordial, la otra cesación esta precedida por la experiencia de surgimiento a la existencia (I.19); la otra cesación, en el caso de los yoguis, cuya vía se describe en I.17 y I.18, esta precedida por fe, energía, atención, interiorización completa y conocimiento transcendente (I.20); la otra cesación está próxima para los que practican con mucha vehemencia (I.21); puesto que la vehemencia puede ser débil, moderada o intensa, en consecuencia también existen diferencias en el acercamiento de los yoguis a la otra cesación (I.22)

 

Via directa mediante “om” (I.23-I.29)

También está próxima la otra cesación mediante la vinculación perfecta de la atención al ser supremo (I.23); el ser supremo es un aspecto del “si-mismo-esencial” no afectado por las acumulaciones que resultan de las acciones procedentes de las causas de aflicción (I.24); en el ser supremo la potencialidad de omnisciencia es insuperable (I.25); el ser supremo es maestro espiritual incluso de los primeros maestros, puesto que no esta limitado por el tiempo (I.26); la expresión del ser supremo es “om” (I.27); la repetición de “om” conduce a la evocación del significado del ser supremo (I.28); mediante la evocación del significado del ser supremo, se logra la interiorización de la conciencia y la desaparición de los obstáculos (I.29)

 

Obstáculos y soluciones (I.30-I.34)

Enfermedad, apatía, indecisión, falta de entusiasmo, pereza, deseo obsesivo, confusión, incapacidad para alcanzar un cierto nivel de evolución e incapacidad para mantenerlo son los obstáculos que perturban la mente (I.30); las perturbaciones mentales ocasionadas por los obstáculos se acompañan de sufrimiento, depresión mental, temblor corporal y respiración corta e irregular (I.31); a fin de neutralizar estos acompañantes de los obstáculos, hay que esforzarse por lograr la estabilidad en una sola entidad (I.32); la mente se pacifica produciendo amistad, compasión, alegría y ecuanimidad hacia situaciones de felicidad, desgracia, mérito y demérito, respectivamente (I.33); opcionalmente, se obtiene la pacificación de la mente mediante la expulsión y la retención del aliento (I.34)

 

Estabilización mental (I.35-I.39)

O bien, la mente sensible se mantiene estable cuando se produce una percepción excepcional del objeto (I.35); o bien, se estabiliza la mente con cualquier percepción excepcional luminosa y sin dolor (I.36); también se estabiliza la mente cuando su objeto de concentración es un ser que ha logrado la liberación del deseo (I.37); de forma alternativa, la mente se estabiliza cuando su objeto de concentración es el conocimiento intuitivo que surge a partir del sueño, tanto con ensoñaciones como sin ellas (I.38); en general, la mente se estabiliza con la meditación en lo que es agradable (I.39)

 

Dominio e interiorización mental (I.40-I.47)

Cuando se estabiliza la mente, el dominio de la meditación se extiende desde lo mas ínfimo hasta la grandeza mas extrema (I.40); la identificación completa es el establecimiento de la mente, cuyos procesos mentales han sido destruidos, en el conocedor, el proceso de conocimiento o el objeto conocido y, como consecuencia de ello, su coloración como si fuese una joya transparente (I.41); ahora, en la identificación completa con asociaciones verbales, se mezclan las construcciones mentales del sonido con que se representa el objeto, de su razón de ser y de la comprensión que produce (I.42); la identificación completa sin asociaciones verbales se presenta tras la purificación total del subconsciente, es decir, como despojado de su propia naturaleza, reflejando exclusivamente la cosa en si (I.43); también, con éstos dos sutras anteriores, se explica las identificación completa con asociaciones y sin ellas, respecto a un objeto sutil (I.44); el grado de sutileza del objeto finaliza en lo indeterminado (I.45); concretamente, éstas identificaciones completas son interiorizaciones completas con semilla (I.46); la claridad del ser interior aparece en la transparencia de la identificación completa sin asociaciones sutiles (I.47)

 

Dominio e interiorización mental (I.48-I.51)

Ahí, en la transparencia de la identificación completa sin asociaciones sutiles, el conocimiento intuitivo lleva consigo la verdad (I.48); el ámbito del conocimiento intuitivo que lleva consigo la verdad es diferente al del conocimiento intuitivo producido por la tradición y la inferencia debido a que ahora su objetivo es la cosa en si (I.49); la impresión latente producida por el conocimiento intuitivo que lleva consigo la verdad inhibe otras impresiones latentes (I.50); con la cesación incluso de la impresión latente creada por el conocimiento intuitivo que lleva consigo la verdad, se obtiene la cesación total de identificación y surge la interiorización completa sin semilla (I.51)

 

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