Dhâranâ
La concentración.
La concentración (dhâranâ) se entiende en Yoga como
la capacidad para mantener la atención fija en un solo objeto, aunque tal
fijación se lleve a cabo de forma intermitente y por cortos periodos de tiempo.
La concentración consiste en
fijar la mente, en estado de abstracción sensorial, en un solo punto (III.1)
Esta capacidad se ve ampliamente favorecida si se precede o
acompaña de técnicas respiratorias adecuadas, propias de la etapa anterior
sobre el control de la energía fundamental (prâna) con la respiración.
El control de la energía fundamental también,
proporciona aptitud para la concentración de la mente sensible (II.53)
También influye positivamente en su logro la profundización
en shauca (actitud personal de purificación, limpieza en su aspecto
mental).
Además, la actitud personal de limpieza, produce
purificación mental, alegría, atención, dominio de los once sentidos y
capacidad para la autoobservación (II.41)
Técnicamente, Patâñjali explica la concentración
mental como la unidireccionalidad de la mente al conseguir establecer una
cadena de ideas similares.
Además, en esta interiorización perfecta, cuando se
produce la similitud entre la idea que se reprime y la idea que aparece ahora
en la mente, tiene lugar la transformación denominada de unidireccionalidad de
la mente (III.12)
Para lograr tal unidireccionalidad es preciso eliminar las
distracciones y buscar la estabilización mental.
La transformación de la mente
en la interiorización perfecta se produce con la eliminación de toda
distracción y el surgimiento de la atención (III.11)
A fin de neutralizar estos
obstáculos, hay que esforzarse por lograr la estabilidad en una sola entidad (I.32)
© Yogadarshana –
Yoga y Meditacion