Sādhus y Yoguis de la India
Introducción,
por Dolf Hartsuiker
Dolf
Hartsuiker, autor de esta serie de artículos, es webmaster de la página Sādhus & Yogis of India,
y autor del libro “Sādhus: India's Mystic Holy Men”.
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Espiritualidad |
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La Espiritualidad es aún corriente en la India. En la mayor
parte de las casas, tiendas y negocios hindúes se colocan altares y la vida
diaria se inicia con la adoración de dioses y gurús. Muchas montañas, ríos, rocas y árboles son sagrados.
Docenas de ciudades son santas y, por supuesto, miles de templos y de ídolos.
Muchos animales son sagrados - la vaca, desde luego, pero también el toro, el
mono, el elefante, el pavo real, la serpiente, la rata…. Por eso, no sorprende que la gente también pueda ser
santa, aunque para ello tenga que “convertirse” en santa. El significado indio de santidad es absolutamente
distinto del que se entiende en occidente. No necesariamente se asocia con la
“bondad” (aunque así sea generalmente). |
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Naga Babas en el kumbhamela de 1989 |
De
hecho, probablemente algunos santos de la India, como Ramakriśna
o Caitanya, serían considerados unos lunáticos en occidente. Existe
una amplia tradición de “locura divina” en el Hinduismo. Para
los Hindúes, la iluminación espiritual ha supuesto siempre el objetivo vital
más elevado, la única cosa que tiene sentido. Por otro lado, la iluminación es un estado de existencia que en principio es posible para todo el mundo. |
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El individuo corriente, sin embargo, necesitará muchas
reencarnaciones para iluminarse, para ver a Dios, para volverse uno con el
Absoluto, para fundir su propia mente con la Consciencia Cósmica -- en fin,
para alcanzar la santidad. Pero desde tiempos inmemoriales siempre ha habido atajos disponibles para la gente que quería iluminarse en esta vida sin esperar a las siguientes. Los que siguen el camino más rápido, especialmente si son hombres, son los sādhus, los “hombres santos” de la India. |
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Durante miles de años se les ha encontrado por todas
partes. En el pasado han llegado a ser muy numerosos, pero incluso hoy
todavía hay unos cuatro o cinco millones de sādhus, que suponen
el cero coma cinco por ciento de la población total. Organizados en distintas sectas, siempre han transmitido la antigua sabiduría, el método del yoga, es decir, la “unión” entre el alma individual y el Alma Universal. |
Sunmarpan Das y sus discípulos |
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Generalmente viven solos, al margen de la sociedad, y pasan sus días dedicados a la adoración de la deidad elegida. |
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Iluminación |
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Algunos realizan rituales mágicos para entrar en contacto
con los dioses, otros practican intensas formas de yoga y meditación para
aumentar sus poderes espirituales y adquirir el conocimiento místico. Ciertamente, no todos los sādhus están
iluminados. Pero, en cualquier caso, los creyentes los consideran a todos
como santos, aunque solo sea por su dedicación radical. Y los sādhus
que finalmente lo logran son incluso adorados como “dioses en la tierra”. Los creyentes solo tienen que “contemplar” a un sādhu
-- como a una especie de ídolo viviente -- para recibir una chispa de su
energía espiritual. Se hacen donaciones a los sādhus – que se
consideran como ofrendas a los dioses -- y a cambio se consigue su bendición.
Así, desde tiempos inmemoriales, la sociedad india se ha organizado para
mantener a los hombres santos, puesto que se supone que no deben trabajar.
Pero las costumbres también están cambiando en la India. |
Janaki Jivan Sharan, un sādhu que ha sido
considerado jivanmukta, es decir “liberado en vida”. |
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Śaivas y |
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Los sādhus pertenecen a muchas sectas distintas u órdenes. Por lo general se agrupan en dos clases principales: 1.- Los Śaivas que siguen a Śiva
de uno u otro modo; 2.- Los Vaiṣṇavas que
adoran a Viṣṇu en la forma de una de sus reencarnaciones,
especialmente como Rama o Kṛṣṇa. La filiación de los sādhus se puede reconocer
por las diferencias en las marcas de su frente, y por el color de su ropa. En
el pasado, siempre ha habido intensas rivalidades entre las distintas sectas,
reflejando la rivalidad que mantenían Śiva y Viṣṇu
para ocupar la posición más elevada en el panteón hindú, y que incluso a
veces les conducía a la lucha. Pero esencialmente todos los sādhus
tienen el mismo origen. La mayoría de las sectas son moderadas en sus prácticas,
pero algunas pueden ser completamente extremas. |
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Sadhvis |
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Cerca
del diez por ciento son mujeres, denominadas sadhvis, y se encuentran
en la mayoría de los sectas sādhus. |
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Austeridades Śaivas
y Vaiṣṇavas |
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Los sādhus renuncian de forma radical al
mundo para concentrarse totalmente en la realidad más elevada. Cortan todos
los lazos familiares, no tienen posesiones, ni casa, utilizan poco o nada de
ropa y el alimento que toman es escaso y sencillo. Para
una persona corriente estas abstenciones “básicas” autoimpuestas son ya
difíciles de entender. Pero casi inimaginables son las austeridades extremas
con las cuales bastantes sādhus tratan de acelerar su
iluminación. |
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Kumbhamela |
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Los kumbhamelas
son indudablemente las concentraciones más importantes en la vida de los sādhus.
Se celebran en Allahabad, Ujjain, Hardwar y Nasik,
en ciclos de doce años, alternandose de tal forma que aproximadamente cada
tres años tiene lugar un kumbhamela. |
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Sādhus
extranjeros |
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Desde los años sesenta, a raíz del creciente interés por
la mística oriental, que reflejaba el cada vez mayor descontento por el
materialismo de occidente, legiones de jovenes occidentales han viajado a la
India buscando el sentido de la vida y encontrándo en muchos casos a su gurú. Muchos
se hicieron discípulos de gurús internacionalmente famosos como el
yogui Maharishi Mahesh, Bhagwan Rajneesh, o Sai Baba, pero otros eligieron el
camino más individual del sādhu y se dedicaron a las difíciles
prácticas de la vida ascética. |
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