Samâdhi
La
interiorización completa
Ya desde el inicio, Vyâsa
especifica (I.1) en su comentario al Yoga
Sûtra que samâdhi es yoga.
De forma general, el samâdhi
engloba todos aquellos estados de meditación que se producen a partir de una
cierta profundización. Es un estado de interiorización profunda en el que el
individuo se "recoge" en sí mismo gracias a una progresiva
abstracción de los procesos mentales.
Se trata de una condición que
trasciende la experiencia ordinaria y, en consecuencia, ninguna descripción
puede explicar completamente su naturaleza.
Su máximo componente es sin duda la
experiencia de completa transparencia entre objeto y sujeto: la conciencia del
yogui asume la naturaleza del objeto contemplado y lo comprende desde
"dentro". En realidad, lo que el yogui experimenta es un estado de
abstracción o enajenación ante todos los objetos. Tal estado singular se
acompaña de una vivencia de maravillosa paz y aguda vigilancia mientras que el continuum
espacio-tiempo ordinario resulta temporalmente abolido.
El samâdhi puede ser de dos
tipos:
1.- Interiorización con conciencia de objeto: supone la abstracción de
todos los procesos mentales salvo uno; subsiste la conciencia o conocimiento
del soporte utilizado para la meditación; aún no se trasciende la realidad
ordinaria (I.17).
2.- Interiorización sin conciencia de objeto: supone la abstracción
completa de todos los procesos mentales, superando el estado de conciencia
ordinario al "fusionarse" con el soporte de la meditación (I.18).
Interiorización
con conciencia de objeto
En este estado tiene lugar una
profunda interiorización, previa a la interiorización total, en la que el
objeto utilizado para entrar en meditación brilla como único contenido de la
conciencia.
Patañjali divide la interiorización de acuerdo a la
calidad del objeto:
1.- Interiorización sobre un objeto físico (un objeto
captado por los sentidos): luz, sonido, etc.
2.- Interiorización sobre un objeto sutil (un objeto captado únicamente de forma intelectual): sentimientos, concepciones mentales, etc.
Además de la "presencia"
mental del objeto, se puede llegar a intuir una profunda sensación de felicidad
y conciencia de existencia.
En el estado de samâdhi, al
principio no se distingue entre el sonido o palabra que representa al objeto, lo
que significa tal sonido o palabra y el conocimiento que se adquiere realmente
sobre el mismo. Durante esta meditación existe argumentación, reflexión,
análisis, en torno al objeto de concentración (I.42).
Cuando se supera la fase de
argumentación y análisis, eliminando la confusión anterior entre los tres
elementos que conforman el objeto, lo que permanece ahora es exclusivamente el
significado real del mismo, su auténtica naturaleza. Se trata de una especie de
conocimiento intuitivo sobre el objeto que se capta directamente, sin que
intervenga ningún otro factor (I.43).
Finalmente, la interiorización es
de tal calidad y transparencia que se llega a la intuición del si-mismo-esencial
que observa (I.48).
Tal estado trasciende las formas
comunes de adquisición de conocimiento; de hecho, la sabiduría obtenida se
apoya en una especie de intuición o visión interior que de forma instantánea proporciona,
sin lugar a dudas para el que lo experimenta y sin explicación lógica alguna,
la verdad absoluta e íntima sobre el objeto (I.49).
Sin embargo, aunque la
"fusión" con el objeto llega a ser de tal calidad que permite una
contemplación del si-mismo-esencial casi perfecta en un estado de profunda
serenidad intelectual y emocional, aún se mantiene la sensación de dualidad
entre observador y observado. Sólo la práctica continuada conducirá al
practicante hacia el estado de máxima abstracción de las fluctuaciones
mentales, denominado técnicamente interiorización sin objeto.
Esta clasificación no significa que
tenga que conseguirse una profundización en el samâdhi de forma gradual,
pasando necesariamente por los pasos citados; sólo se trata de una
clasificación teórica que permite al yogui situarse dentro de la profundidad de
su práctica.
Interiorización
sin conciencia de objeto
Este segundo tipo de samâdhi,
es una condición totalmente inhibida respecto de los procesos mentales (I.51).
Este estado tiene lugar como un
"salto" en la realidad; durante el mismo, el objeto en sí desaparece
como resultado de la completa abstracción de los procesos mentales; el
observador se observa a sí mismo en su auténtica naturaleza y el individuo
accede de esta forma a una visión trascendental de la realidad. Se dice que es
un estado "mas allá del conocimiento" puesto que ya no hay objeto que
conocer.
La simple concentración no basta para
alcanzar este estado de conciencia. Se requiere una transformación total de la
personalidad humana por medio del supremo desapego de todo lo que es finito,
impermanente y no es el sí mismo. No es accesible por el mero ejercicio de
voluntad. Sencillamente, hay que vaciarse interiormente y prepararse para la
gran experiencia de transformación que, en contextos teísticos, se describe
como un acto de gracia.
Pero todavía no se ha alcanzado la
liberación definitiva. El yogui puede optar en este momento por permanecer en
un estado voluntario de cuasi-liberación (similar al bodhisattva del budismo
mahayana); es un estado permanente de virtud o santidad. Éste énstasis de
transición se da en aquellos que, habiendo alcanzado la interiorización sin
objeto, renuncian incluso al máximo conocimiento mientras están vivos con el
fin de orientar a otros en su práctica (IV.29).
De esta forma se continúa hasta
que, una vez cumplidas todas las obligaciones contraidas en el pasado, se supera
el conocimiento finito.
Si el samâdhi
es un estado indescriptible de por si, el kaivalya no lo es menos,
aunque se apunte una cierta descripción del mismo:
Tal estado debe suponer la conexión total, que es desconexión, entre el
observador y lo observado.
Para ello, primero hay que comprender la distinción entre observador y
observado con ayuda del samâdhi.
Dado que dicha conexión es fruto de la ignorancia existencial (avidyâ),
el kaivalya supone también la desaparición de ésta.
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Kaivalya |
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DharmameghasamâdhiÉnstasis de transición |
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Nirbîjasamâdhi Interiorización sin objeto |
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Nirvichârasamâpatti Identificación con el aspecto sutil del objeto, sin pensamiento |
Bîjasamâdhi Interiorización con objeto |
Nirvitarkasamâpatti Identificación con el aspecto grosero del objeto, sin pensamiento |
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Vichârasamâpatti Identificación con el aspecto sutil del objeto, con pensamiento |
Vitarkasamâpatti Identificación con el aspecto grosero del objeto, con pensamiento |
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Dhyâna Meditación |
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Clasificación del samâdhi
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