Prashna-Upanishad
Doctrina Secreta de
las (seis) preguntas
Sâmkhya
Kârikâ | Hatha Yoga Pradipika | Gheranda Samhita | Upanishads
Amritabindu
| (Yoga)
Darshana | Hamsa | Kena | Kaivalya | Mundaka | Prashna | Yogatattva
Introducción
Este upanishad se denomina prashna, o mas bien sat-prashna-upanishad (seis preguntas), encontrando al final de cada capítulo la expresión: “iti prashnaprativakam”, la cual indica que se ha respondido a una pregunta.
Pertenece al atharva veda y al grupo de las upanishads medias, es decir, aquellas redactadas entre los siglos VI y IV antes de nuestra era.
En la prasna upanisad, seis ascetas se acercan a un maestro de reconocido prestigio como Pippalada, en busca de instrucción. Este les pide que regresen después de un año de austeridades para hacerse merecedores de las respuestas a sus preguntas; la upanishad consiste de las respuestas de Pippalada a las seis preguntas y se divide, por tanto, en seis secciones donde se responden seis cuestiones fundamentales sobre la vida, la liberación y el mantra “om”:
1.) ¿De dónde proviene la vida (prâna)? Trata la causa primera del universo.
2.) ¿Cuáles son las distintas energías vitales que mantienen la vida? Aborda la supremacía de la fuerza vital o energía fundamental (prâna) sobre la mente y los sentidos.
3.) ¿Cuál es la relación entre la energía vital (prâna) y la auténtica naturaleza (atman) de cada persona? Trata del origen y funcionamiento de la fuerza vital en el cuerpo humano.
4.) ¿Cuál es el misterio del sueño profundo?; o mas bien, ¿quién es el que sueña y entra en sueño profundo?
5.) ¿Qué se consigue meditando en la sílaba mística “om”?
6.) ¿Qué es el ser interior (purusha) de las dieciséis formas?
De estas preguntas, las tres primeras se refieren a la doctrina de prâna, la vida, la fuerza vital que anima a las criaturas y mantiene sus funciones. Las preguntas cuarta y quinta se refieren a la conciencia en los tres estados de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo, y a la silaba mistica “om” y su significado. La última pregunta se refiere al Espiritu Universal (purusha) y como de él surgen, de él dependen y a él vuelven todos los fenómenos.
Texto
¡Adoración al Ser Supremo!
PRIMERA PREGUNTA
1.1. Sukesas, hijo de Bharadvaja;
Satyakama, hijo de Sibi; el nieto de Surya del clan Garga;
Kausalya, hijo de Asvala; Bhargava (descendiente de Bhrigu)
de Vidarbha y Kabandin, hijo de Katya, todos ellos henchidos
de devoción por brahman, el espíritu supremo; su mente estaba en brahman
y su búsqueda en pos del excelso brahman. (Un día) con la leña para el
sacrifico, se acercaron al venerable Pippalada, (esperando que) él les
enseñara todo lo concerniente a la enseñanza sagrada.
El que se acercaba a un maestro en busca de instrucción debía llevar
unos cuantos leños para el fuego como muestra de su deseo de recibir ensenanza.
1.2. El rishi (sabio) les
dijo: “permaneced todavia un año (más) en ascetismo, castidad y fe; entonces
podréis hacer las preguntas que deseéis. Si conozco (las respuestas)
ciertamente os diré todo lo que sea pertinente”.
1.3. Entonces (cuando se cumplió el
plazo) Katyayana Kabhandin se acercó (a Pippalada y Ie) pregunto:
“venerable señor, ¿de dónde proceden todos los seres que han sido creados?”
1.4. Y él respondió: prajapati
(el dios creador) deseaba crear vida; practicó tapas (ascetismo) y como
consecuencia produjo una pareja: rayi (materia) y prâna (vida,
energía fundamental), pensando: “estos dos producirán los seres de mi
creación”.
La traducción de Prajapati es “señor de las criaturas”. Este dios ocupa
el lugar de creador primordial y algunas veces se lo identifica con brahman, el
“señor de todo”. Sin embargo, nunca ha recibido ningún culto particular, pues
los ritos siempre se dedican a otros dioses y Prajapati sólo recibe algunas
menciones y alabanzas.
1.5. Ciertamente, el sol (aditya)
es prâna (y) la luna es rayi; en verdad rayi es todo esto,
lo que tiene forma, sea grosera o sutil; por tanto, la forma misma es rayi.
1.6. Pues cuando el sol surge por
el este baña con su luz toda la vida de oriente (pracyan prânan); y
cuando ilumina el sur, el oeste, el norte y todo el firmamento, todo brilla y
su luz da vida (prâna) a todos los seres vivientes.
1.7. Así el sol sale como fuego,
como vida (prâna) en su infinita variedad (vaisvanara). Esto ha
sido dicho en el siguiente verso (Maitrâyaniya Upanishad, 6.8.):
1.8. “Ya
sale el sol en su esplendor dorado
y con sus
mil rayos invade luego
las cien
regiones del inmenso espacio.
Aspiración
final de todo ruego;
¡oh
Sol!, vida de los seres;
suprema
luz y eterno fuego”.
1.9. En verdad el proceso de un año
es Prajapati y de él emanan dos caminos: el del sur y el del norte.
Quienes consideran que deben realizarse sacrificios y actos piadosos, alcanzan
solo las regiones de la luna y regresan nuevamente a la vida y la muerte. Por
lo tanto, los rishis que desean descendencia y vida familiar, siguen el
sendero del sur. Éste es materia (rayi), el camino que conduce a los
antepasados.
El camino hacia el sur y el camino hacia el norte se refieren a las dos
mitades del año marcadas par los solsticios. EI solsticio de verano, cuando eI
sol llega a su punto más al norte y empieza luego a declinar hacia el sur, y el
solsticio de invierno, cuando eI sol llega a su punto más al sur para empezar a
declinar hacia el norte. Se les denomina tambien mitades clara y oscura.
Tambien el mes y el día son divididos en mitades clara y oscura.
1.1.0. Pero aquellos que buscando
su auténtica naturaleza (atman) siguen el camino del norte mediante el
ascetismo, la castidad, la fe y la sabiduria, alcanzan las regiones del sol.
Allí encuentran el océano de prâna, el refugio supremo, el reino de la
inmortalidad, donde no existen temores. De ahí ya no regresan. Es el fin
último. Sobre esto hay un verso (Rig Veda, 1.1.6.4.1.2.):
1.1.1.
“Unos dicen que hay un padre
que nos
envía la lluvia
de la
mitad superior del cielo;
que
reposa en las (cinco) estaciones
y se
muestra en doce aspectos (meses).
Otros
dicen que hay un sabio (rishi)
en el
cielo meridiano,
con un
carruaje que tiene
siete
ruedas y seis rayos (la osa menor)”.
1.1.2. Tambien el mes es Prajapati;
su mitad oscura (la noche) es la materia (rayi), su mitad brillante (el
día) es la energía fundamental (prâna). Por eso, algunos rishis
hacen sacrificios en la mitad brillante; aunque otros los efectúan en la otra
mitad.
1.1.3. Tambien el día y la noche
son Prajapati; el día es prâna, la noche rayi. Quienes
tienen relaciones sexuales durante el día malgastan su prâna. Lo
correcto es tener las relaciones por la noche.
1.1.4. El alimento tambien es Prajapati.
Del alimento se produce la semilla y de ésta nacen otros seres.
1.1.5. Aquellos que siguen este
voto (vratya) de Prajapati, se vuelven creadores ellos mismos, y
como él producen parejas. De ellos es, en verdad, este mundo de brahman,
de los que practican el ascetismo y la castidad, en quienes mora la verdad.
Se refiere a la regla expuesta en 1.1.3. Producir una pareja significa
numerosa descendencia.
1.1.6. A ellos pertenece ese mundo
de brahman, pues en ellos no hay maldad, engaño o falsedad (maya).
SEGUNDA PREGUNTA
2.1. Entonces Bhargava Vaidarbhi
le preguntó: “maestro, ¿cuántos poderes mantienen lo que de este modo ha sido
creado, cuántos lo manifiestan y cuál es el mejor entre ellos?”
2.2. El sabio respondió: el espacio
vacío es uno de estos poderes, y el viento, el fuego, el agua y la tierra; el
habla, la mente, la vista y el oido. Éstos, cuando han manifestado su poder,
disputan y dicen: “nosotros mantenemos la unión de este ser y somos su
fundamento”.
La enumeración abarca la totalidad de lo fenoménico, incluyendo tanto el
mundo cósmico de los elementos, como el mundo humano a través de los órganos de
los sentidos.
2.3. Entonces prâna (la
respiración, el espíritu, el aliento o la vida), el poder supremo, les dijo:
“no os engañéis, yo soy quien dividiéndome en cinco, mantengo la unión de este
ser y soy su fundamento”; pero no Ie creyeron.
Prâna se divide en cinco alientos vitales o cinco prânas:
prâna, apana, samana, udana y vyana; cada
uno con funciones específicas dentro del cuerpo.
2.4. Prâna se ofendió, se
elevó a lo alto como para abandonar el cuerpo, y todos los poderes vitales
hubieron de alzarse, y cuando él volvió de nuevo, todos los demás hubieron de
volver. Tal como las abejas se levantan tras su reina cuando ella se levanta, y
se asientan todas cuando ella se asienta, así también lo hicieron el habla, la
mente, la vista y el oído; los poderes entonces comprendieron y sintiéndose
satisfechos, cantaron de alegría este canto a prâna, diciendo:
2.5. Prâna
es el fuego ardiente (agni),
el sol (surya)
que a los hombres alumbra;
es el
viento (vayu), la lluvia (parganya) y el trueno (indra),
que
retumba sonoro en el cielo
lo que
existe y aún lo que no existe;
su
dominio se extiende en lo eterno.
2.6.
Todo descansa en la energía fundamental (prâna)
como los
radios en el centro de la rueda.
En prâna
se fundamentan los vedas,
las
plegarias de los religiosos,
la
doctrina de los sacerdotes (brahmanes),
las
empresas de heróicos guerreros (kshatras).
2.7.
Confiando en tu omnímodo imperio,
a ti
todos, ¡oh prâna! adoramos,
como
dueño de la creación.
Tú estimulas
el claustro materno
de la
hembra para concebir.
2.8. Tú
eres el que lleva las ofrendas a los dioses,
eres la
primera ofrenda para los antepasados.
tú le
inspiras al poeta sus versos,
y el
antiguo saber a los sabios.
2.9. ¡Oh
prâna!, eres Indra radiante,
eres Rudra,
el dios protector;
te
mueves libre en el cielo,
eres el
sol, el señor de las luces.
2.1.0.
Cuando haces caer la lluvia,
tus
criaturas se sienten felices, y piensan:
“habrá
sustento para todos”.
2.1.1.
Tú eres puro (vratya), ¡oh! prâna, el supremo rishi,
el
consumidor de todo, el señor de todo lo que es.
Nosotros
somos los que te damos alimento,
tú eres
nuestro padre, aliento de todos los seres.
Según Sankara, vratya aqui es
una manera ambigua de decir “puro”. Vratya es un hombre impuro por no
haber recibido los sacramentos, pero prâna no puede tampoco recibir los
sacramentos al ser el primero en el mundo y puro originalmente.
2.1.2.
Favorece a tus hijos, oh prâna,
con la
forma invisible que tienes,
que se muestra
en la voz, en el ojo,
en el
oído, y que llena la mente.
2.1.3.
No te apartes jamás de nosotros.
Todo
esta bajo tu poder en el mundo
y en los
tres cielos.
Protégenos
como una madre a sus hijos,
y
otórganos felicidad y sabiduría.”
TERCERA PREGUNTA
3.1. Entonces KausaIya, hijo
de Asvalayana, Ie preguntó: “maestro, ¿de dónde viene este prâna?,
¿cómo entra al cuerpo?, y ¿cómo continúa establecido después de difundirse?
¿Cómo abandona el cuerpo? ¿Cómo sostiene el universo que está fuera y el que
está dentro?”
3.2. El sabio replicó: “importante
es lo que preguntas, pero tú eres un (verdadero) buscador de brahman y
quiero contestarte”.
3.3. Este prâna (energía
fundamental) nace del ser interior (atman). Así como un hombre proyecta
una sombra, así también el espíritu proyecta la sombra de prâna, y como
sombra de las vidas anteriores, una nueva vida viene al cuerpo presente.
3.4. Al igual que un gobernante
manda a sus funcionarios para que gobiernen determinadas ciudades en su nombre,
así también prâna dispone de los otros prânas, cada uno para su
diferente trabajo.
3.5. Apana reside en las
regiones inferiores. Este prâna mismo tiene su asiento en los ojos y los
oidos, y se mueve por la boca y la nariz. En la región media esta samana,
llamado asi porque contribuye a la distribucion igual (samam) del
alimento que se ha ofrecido (al cuerpo); de éste provienen las siete llamas.
Shankara considera que estas siete llamas son las que
actúan a través de los siete orificios de la cabeza: dos de Ios ojos, dos de
los oidos, dos de la nariz y uno de la boca.
3.6. El auténtico ser (atman)
se encuentra en el corazón; en ese lugar hay ciento un nadis; y a cada
uno de estos nadis Ie corresponden cien (ramificaciones); por cada una
de estas ramificaciones hay setenta y dos mil subramificaciones; en todas estas
se agita el poder de vyana.
3.7. Elevándose por uno de ellos, udana
nos lleva al mundo del bien como consecuencia de las buenas acciones, al mundo
del mal por las malas (y) al mundo de los hombres por ambas.
3.8. El sol es prâna, la
vida del universo, y se eleva alegrando la vida a los ojos humanos. La
divinidad de la tierra rige las regiones inferiores de apana. El espacio
vacío (entre el sol y la tierra) es lo que es samana. El viento es vyana.
3.9. La luz (es decir, la fuerza
vital) es, en verdad, udana. Por tanto, al extinguirse la luz, el hombre
se va para adoptar un nuevo nacimiento, junto con los sentidos (indriyas)
que se han recogido en la mente (manas).
3.1.0. Sus últimos pensamientos (manas),
(en el momento de la muerte), le conducen a prâna; y unido a la luz de prâna
(a traves de udana) lo lleva junto con su naturaleza esencial (atman)
hasta aquél mundo imaginado (por él).
Del prâna como uno de los cinco alientos vitales pasa al prâna,
el principio de la vida.
3.1.1. Quien sabe así el
significado de prâna no carecerá de descendencia y será inmortal. Con
relación a esto existe el siguiente verso:
3.1.2.
Quien conoce el surgir de la vida (prâna),
cómo
ésta se adentra en el cuerpo,
cómo
rige su quíntuple reino
y el
enlace que la une al espíritu (adhyatman),
logrará
vida eterna, sin duda,
en
verdad, logrará vida eterna.
El quíntuple reino son los cinco alientos
vitales en los que se subdivide.
CUARTA PREGUNTA
4.1. Entonces Sauryayanin Gargya
preguntó: “maestro, ¿cuántos poderes del hombre están dormidos y cuántos
permanecen despiertos? ¿Cuál es ese poder (deva) que contempla los
sueños? ¿Quién goza en el misterio del sueño profundo? ¿De quién dependen todos
ellos?”
4.2. El sabio respondió: “¡oh Gargya!,
del mismo modo que cuando el sol se pone todos sus rayos se reúnen en ese disco
de luz y salen de él nuevamente al amanecer, así también todos los poderes de
los sentidos se convierten en uno en la mente (manas), la facultad (deva)
más elevada. Entonces ese hombre no oye, ve, huele, gusta, ni tiene tacto; no
habla, recibe, da, ni mueve, ni goza del contacto sexual, sino que permanece
como dormido.
4.3. Pero en esa ciudad los fuegos
de prâna continúan ardiendo; están, por así decirlo, despiertos; apana
es como el fuego sagrado del hogar (garhapatya), que se conserva siempre
ardiendo, de padres a hijos; vyana es semejante al fuego del sur (arivaharyapakana)
para las ofrendas a los antepasados; prâna es como el fuego del este (ahavaniya),
encendido por el fuego garhapatya.
La ciudad a la que se refiere es el cuerpo humano.
4.4. Samana es como el
sacerdote Hotri que distribuye igualmente(samam nayati) los dos
fuegos sacrificiales del aliento inspirado y del expirado. La mente (manas)
es el sacrificador y udana es el fruto del sacrificio, ya que todos los
días conduce al sacrificador a brahman (en sueño profundo).
4.5. Entonces (en sueño profundo)
esa facultad (manas) experimenta su propia inmensidad al ver nuevamente
lo que había visto antes, escuchar las cosas oidas aqui y alIá, sentir lo que
sintió en distintos lugares y en regiones lejanas; visto y no visto, oído y no
oído, sentido y no sentido; ella, la mente lo ve todo, ya que la mente es todo.
4.6. Pero cuando es sobrepasada por
su propio esplendor, entonces ya no se ve ningún sueño, y en ese momento la
felicidad y la paz descienden sobre el cuerpo.
4.7. Y, ¡oh amigo!, así como los
pájaros vuelven a su árbol en busca de descanso, todos los seres descansan en
el atman supremo.
4.8. Todos los seres hallan la paz
final en lo más íntimo de su ser, que es atman: la tierra, el agua, la
luz, el viento y el espacio, con sus elementos invisibles; la vista, el oido,
el olfato, el gusto, el tacto, y sus distintos campos de sensación; la voz, las
manos, el órgano de procreacion, el de excrecion, los pies, y todas las
facultades de acción; la mente (manas), el intelecto (buddhi), la
sensación de si mismo (ahâmkara), la luz interior, y sus respectivos
objetos; e incluso prana y todo lo que la vida sustenta.
4.9. Pues la auténtica naturaleza (atman)
es quien ve, escucha, huele, gusta, percibe, piensa, discrimina y actúa; es
aquello cuya esencia es el conocimiento, la persona que habita en el
imperecedero ser supremo (brahman).
4.1.0. Aquél que conoce a ese ser
imperecedero, obtiene lo supremo e indestructible; aquel que no tiene sombra,
sin cuerpo, luminoso e imperecedero.. sí, ¡oh amigo!, aquél que lo conoce, se
vuelve omnisciente y se convierte en todo. Sobre esto hay un verso:
4.1.1.
¡Oh amigo!, aquel que conoce
a ese
espíritu supremo,
donde el
atman consciente
junto
con los poderes vitales (pranas),
los
sentidos y elementos,
hallan
el reposo final,
es
omnisciente y penetra en todo.
QUINTA PREGUNTA
5.1. Entonces Saivya Satyakama
preguntó: “¡oh reverendo señor!, el hombre que hasta el final de su vida
meditase en el sonido “om”, ¿qué obtendría con ello?”. El sabio
contestó:
5.2. Oh Satyakâma, el sonido
“om” (aum) es, tanto el brahman trascendente como el brahman
inmanente; por lo tanto, con ayuda de esta palabra sagrada, el sabio alcanza el
uno o el otro.
5.3. Si medita sobre el primer
sonido (de aum), entonces, iluminado solamente por él, regresa
rápidamente a este mundo, guiado por las armonías del rig veda.
Permaneciendo aquí con austeridad (tapas), pureza (brahmacharya)
y fe (sraddha), experimenta la grandeza.
5.4. Si medita en los dos primeros
sonidos (de aum), es guiado después de la muerte a manas (su
mente), por las armonías del yajur veda, hasta el mundo de soma
(la luna); y despues de gozar la grandeza en el mundo de soma, regresa
una vez mas a la tierra.
5.5. Cuando, por otro lado, medita
en el espiritu supremo a través de los tres elementos del sonido aum,
llega a la luz y al sol y se libera de todo mal del mismo modo que una
serpiente queda libre de su piel; es conducido hasta el mundo de brahman
por las armonías del sama veda; entonces puede contemplar al purusa
que habita en la ciudad (del cuerpo). Sobre esto existen los siguientes dos
versos:
5.6. Los
tres sonidos (de “om”)
al
emplearse (por separado)
conducen
a la vida mortal.
En los
sabios que funden
en una
armonía
los tres
elementos de “om”
en los
actos internos, externos y medios,
cesa ya
para siempre
toda
vacilación.
5.7. Con las armonías del Rig
Veda se llega a este (mundo humano). Con las armonías del Yajur Veda,
se llega a las regiones celestiales intermedias. Con las armonías del Sama
Veda, por medio de “om”, se llega a las regiones reconocidas por los
sabios; en ellas los sabios obtienen lo supremo, un estado de paz, donde se
liberan de la vejez, la muerte y el miedo.
SEXTA PREGUNTA
6.1. Entonces Sukesa Bharadvaja
Ie preguntó diciendo: reverendo señor, el principe Hiranyagarbha Kausalya,
vino a mi una vez y me hizo la siguiente pregunta: “¿conoces al purusa
de las dieciséis formas, ¡oh Bharadvaga!?” Yo le dije al principe: “no
lo conozco, pues si le conociera, ¿cómo no iba a decírtelo?; pues, en verdad,
aquel que habla con falsedad acaba por pudrirse como un árbol de secas raíces,
y yo no quiero faltar a la verdad”. Entonces el príncipe en silencio montó en
su carro y se fue. Ahora yo te pregunto: “¿dónde está ese purusa?”
6.2. Entonces el sabio (Pippalada)
Ie dijo: ¡oh amigo!, aqui en el cuerpo mismo está ese purusa en quien se
manifiestan las dieciséis formas.
6.3. Este (purusa) pensó:
“¿qué es eso cuya partida causa también la mía, y cuya permanencia me hace a mí
permanecer?”
6.4. Entonces creó prâna (la
vida); de prâna creó sraddha (la fe), el espacio vacío, el aire,
la luz, el agua, la tierra, los órganos de los sentidos y la mente. Creó el
alimento y de éste surgió la fuerza, el ascetismo, los mantras, el karma,
e incluso los mundos; y en los mundos también el nombre (o forma).
6.5. Igual que los ríos siguen su
cauce hasta el océano y cuando llegan al océano se funden con él,
desapareciendo su nombre y su forma de modo que la gente habla solo del océano,
exactamente del mismo modo pasa en el caso de este observador de todo. Las
dieciséis formas se dirigen hacia el espíritu (purusha), donde
desaparecen confundiéndose su nombre y su forma, de modo que la gente habla
solamente del espíritu, pues se torna sin partes e inmortal. Sobre esto hay el
siguiente verso:
6.6.
Como los firmes rayos
en el
centro de una rueda,
estas
formas en Él
hallarán
reposo.
Conoced
al purusha
que os
ha de recibir
para que
ya la muerte
no os
aflija un momento.
6.7. Entonces (Pippalada)
les dijo: “¡esto es lo que conozco sobre el brahman supremo; no hay nada
más allá!”
6.8. Entonces, inclinándose ante él
con veneración, los discípulos dijeron: “en verdad tú eres nuestro padre, pues
nos has liberado de nuestra ignorancia y nos has conducido a la otra orilla, la
del mas allá”.
¡Adoración a los supremos rishis!
¡Adoración a los supremos rishis!
Fuentes consultadas:
— The
Hindu Web Site (http://www.hinduwebsite.com/prasna1.htm)
— Advaita
Vedanta Library (http://www.geocities.com/advaitavedant/prasna.htm)
— The
Traditional Yoga Studies (http://www.yrec.info/Scriptures_Prasna-Upanishad.php)
—
Preciado Solís, Benjamín “La Prasna Upanisad”
(http://www.colmex.mx/centros/ceaa/sitioceaa/imagenessitioceaa/imagenespaginapreciado/eaa86bp.pdf)
—
Mascaró, Juan “Los Upanishads”; Editorial Diana S.A.
— Sitio
web “Primera Puerta” (http://quiron_alvar.tripod.com/prasna7.htm)
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